La guerra civil siria vive una de sus jornadas más sangrientas
.jpg)
Este grupo opositor ha emitido un comunicado en el que critica que la comunidad internacional no haya tomado "medidas tempranas" para "proteger a los civiles por todos los medios disponibles". El consejo nacional recalca que El Asad y los suyos están aprovechando la división internacional para perseguir con más saña a los alzados.
Los Comités de Coordinación Local, también parte de la oposición, aseguran que el Ejército regular ha hecho "un despliegue de seguridad sin precedentes" en las afueras de la capital, Damasco, que el este del suburbio de Guta está sometido a un cerco completo que le ha dejado, desde hace cuatro días, sin electricidad, agua o comunicaciones.
Estas duras críticas se producen horas antes de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas empiece a debatir un plan de la Liga Árabe que propone a El Asad que abandone el poder y permita formación de un Gobierno de unidad nacional.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha detallado este martes que los 55 civiles muertos contabilizados (entre ellos, había ocho menores y una mujer) este lunes murieron por disparos de las fuerzas de seguridad, 40 de ellos en la zona de Homs -escenario de los ataques más contundentes de las fuerzas de El Asad-, nueve en Deraa, donde comenzó la revuelta la pasada primavera, cinco en las afueras de la capital, Damasco, y una persona en Idlib, al noroeste del país.
El observatorio precisa que entre los uniformados muertos este lunes había diez soldados desertores, 25 soldados del ejército regular y seis miembros de las fuerzas de seguridad.
El plan de la Liga Árabe, en la ONU
El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, de camino a Nueva York para asistir a la reunión de la ONU, ha respondido "no estoy seguro, por desgracia" cuando le han preguntado en una entrevista si el Consejo de Seguridad aprobará el plan para que El Asad ceda el poder. "Vamos a intentar superar el veto de Moscú", ha dicho a France 1. "Si voy a Nueva York con todos nuestros aliados junto con los países árabes es para hacer la máxima presión para que se pare esta matanza", ha recalcado el jefe de la diplomacia francesa, que se reunirá con sus homólogos estadounidense, Hillary Clinton, y británico, William Hague.
Estados Unidos considera que el régimen de El Asad tiene los días contados. "El régimen ha perdido el control sobre el país y finalmente caerá", ha asegurado el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney, que ha insistido en que los países deben tener en cuenta este factor al votar en Naciones Unidas.
Rusia, cuya abstención junto a la de China permitió la intervención en Libia, no parece dispuesta a ceder. "La resolución de Occidente para el Consejo de Seguridad no contribuirá a la búsqueda de un compromiso. Forzar su aprobación supone empuja [el conflicto] hacia una guerra civil", ha declarado el viceministro de Exteriores ruso, Genadi Gatilov.
El número dos del Ejército de la Siria Libre, Malik Kurdi, sostiene que rebeldes y Ejército regular se enfrentan ya en "una guerra de guerrillas" y que los suyos lograron destruir el lunes varios vehículos blindados de los leales al régimen.
"Los suburbios [en torno a Damasco] están bajo un toque de queda tácito", ha explicado un activista anónimo desde el barrio de Ain Tarma. Las autoridades están autorizando a vecinos del este de la capital a huir en sus coches ante el avance de las tropas del régimen.
El Pais




