Prestación de gobierno electrónico

Jorge Maradiaga

Los hondureños nos sentimos altamente complacidos de que a partir de 1982 la democracia ha imperado en nuestro país, si bien no podemos desconocer la irregularidad evidenciada a mediados del 2009. Tal como está previsto en nuestra Carta Magna el 27 de enero asumió la Presidencia de la República don Porfirio Lobo Sosa y siendo la resultante de la voluntad del pueblo esperamos un gobierno de reconciliación y entendimiento, tal como lo ha enunciado, partiendo de la premisa que en los regímenes democráticos la relación de los mandatarios y representantes con el pueblo – el soberano – deben sustentarse en una lógica del servicio, lo cual entraña responder al deber o a la responsabilidad asumida.

En el marco de un gobierno electrónico, el responder al deber implica la asunción del compromiso con un conjunto imperativo de modos de vivir, ejercer y cumplir la misión asignada, todo ello en función de valores determinados, principios y normas de conducta ejemplares, contestes con el momento histórico, tales como:

1) Concertación: Acordar los términos del mandato, representación o servicio por prestar en coincidencia con los requerimientos de los representados (as); 2) Responsabilidad: Actuar conforme a lo acordado y responder directamente por la naturaleza y consecuencias de los propios actos y decisiones; 3) Integridad: Cumplir el cometido con efectiva y sustantiva probidad; 4) Equidad: Dar a cada quien lo que le es debido; 5) Veracidad: Informar conforme a la realidad de los hechos, 5) Transparencia: Actuar con claridad y dar la publicidad a los actos sin ocultar nada que deba ser conocido; 6) Temporalidad: Plazo del mandato previsto en el ordenamiento jurídico; y, 7) control: Atenerse a los mecanismos de control y facilitar su operación, para que a los entes contralores no se les siga calificando como elefantes blancos.

Estas normas de conducta tienen que ser asumidas por los gobiernos locales; vale decir, por cada una de la municipalidades del país, de tal manera que el pueblo sepa cual es el destino que se le da a los recursos locales. Así como el Gobierno Central debe contar con una página Web totalmente interactiva en donde se suministre al gobernado todo tipo de información, propiciando una interactividad funcional que permita al representado emitir juicios y opiniones sobre el accionar gubernamental, igualmente debe ocurrir a nivel de todas las municipalidades del país.

Debe recordarse que “El término Gobierno Electrónico se refiere al uso intensivo de las TIC para redefinir la gestión pública, brindando mejores servicios a la sociedad, aproximarse a la población brindando sus servicios de una manera efectiva y ágil. El Gobierno Electrónico puede dar vuelta por completo a la función pública y los servicios públicos que el Estado está obligado a brindar, facilitando y acelerando algunos cambios profundos que una sociedad requiere y reclama, para vivir en un ambiente de paz, credibilidad y armonía

En el orden personal estimamos que el procesamiento y difusión de información oficial en nuestra querida Honduras no debe ser considerada como una dádiva que debe “brindar” el Estado, sino más bien como una obligación de éste con relación a los ciudadanos (as) como legítimos propietarios (as) y derechohabientes de esa información, y que la “pena” por mancillar o violentar el imperativo de veracidad debería ser severa y taxativamente establecida.

Para poder uso de todos los recursos y facilidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación, se torna necesario la implantación de programas de formación en civismo digital, dirigidos a fortalecer las interacciones por vía electrónica o digital entre la sociedad y el gobierno, con miras al aprovechamiento masivo de los recursos disponibles y al reclamo social de prestaciones y servicios que contribuyan a la calidad de la ciudadanía.

Sus ejes de acción fundamentales deben apuntan a formar en Gobierno Electrónico a: 1) Los servidores públicos, con el propósito de inducir en ellos una auténtica vocación por adoptar las necesidades y perspectivas de los destinatarios, y b) A distintos sectores y actores de la sociedad para que descubran, usen, reclamen y peticionen las prestaciones de Gobierno Electrónico que necesitan.

En la medida en que se materialicen esas interacciones relativas a las prestaciones de Gobierno Electrónico podrá ejecutarse el sucesivo reclamo de mejor información, mejores prestaciones, mejores procesos, mejores servidores, mejores instituciones, mejor ciudadanía, mejor participación, mejores gobiernos, mejores democracias y una mejor Honduras para una mejor calidad de vida.

Abrigamos la firme esperanza en que las sugerencias que hemos venido formulando sobre una gobierno efectivo y funcional, en cual se evidencie la decisión de incursionar activa y protagónicamente en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación y que se convierta una autentica y genuina realidad.

www.bufetemaradiaga.com E-mail: joromar@amnettgu.com