*** Tras la goleada en la fecha de apertura contra el Wolverhampton (0-4), el conjunto de Pep Guardiola, en una situación sin precedentes, cosechó su segundo revés seguido.
Un gol a un minuto del final del alemán Brajan Gruda premió la osadía del Brighton y hundió al Manchester City, que desde la temporada 2004-2005 no perdía dos de sus tres primeros partidos de la Premier (2-1).
Tras la goleada en la fecha de apertura contra el Wolverhampton (0-4), el conjunto de Pep Guardiola, en una situación sin precedentes, cosechó su segundo revés seguido. Fue superado por el Tottenham el fin de semana pasado (0-2) y este domingo cayó ante el Brighton, un equipo que empezó la jornada en puestos de descenso y que logró su primer triunfo del curso.
El Manchester City pagó ante el Brighton su falta de contundencia en la primera parte y el descenso de talento que ha sufrido en los últimos tiempos, lejos del nivel del pasado, cuando presumía de una condición de intratable ante cualquier adversario.
Todo lo contrario que ahora, cuando carece del carácter intimidatorio que reinaba en Europa. Después de tomar ventaja con un gol de Erling Haaland, al que busca permanentemente el equipo, se dejó comer el terreno por el Brighton, que salió reforzado y agigantado del duelo ante el cuadro de Pep Guardiola.
Es un mal arranque, pésimo y nada alentador para el conjunto de Pep Guardiola. El preparador español parece no encontrar la tecla para recuperar el mando en el fútbol inglés y ahora está más cerca del plantel decepcionante del pasado curso.
Tampoco esta vez Guardiola ha sido capaz de ganar un partido de Premier contra Fabian Hurzeler, con el que acumula un empate y una derrota antes de esta cita del Amex Stadium. Recurrió al español Rodri en el once titular. El City había acusado la larga ausencia del Balón de Oro, un indicativo del mal papel del último año, pero no cambió el panorama a pesar del gran dominio del que hizo gala en el primer tiempo, con un alto ritmo de juego y una ocasión detrás de otra.
Sobre todo de Haaland, que disfrutó de ocasiones propiciadas por Tijani Reijnders y Rodrigo para abrir el marcador. Pero se topó con la falta de puntería o con la respuesta del meta Bart Verbrugen.
Solo por medio de Karou Mitoma pudo sacudirse el dominio de su rival el Brighton, pero el japonés no marcó porque James Trafford, el heredero de Ederson, que puede salir de Mánchester en las próximas horas, evitó el gol.
Por fin acertó el City pasada la media hora, en una acción enrevesada que se llevó Omar Marmoush, que asistió a Halland. El noruego no falló y adelantó a los visitantes.
El City se dejó la autoridad en el vestuario y a la vuelta el panorama fue otro. Hurzeler no esperó y a la hora de juego tiró de ambición y realizó cuatro cambios de una tacada que cambiaron el aspecto de su equipo. Más atrevido, en busca de la igualdad.
Tras la oportunidad de Oscar Bobb de sentenciar el choque el ataque local se dejó ver y tras un disparo de Yankuba Minteh y un paradón de Trafford llegó el empate en una falta lateral, un baló al pico del área, y un disparo que pegó en una mano de Matheus Nunes que fue penalti. No falló James Milner, que batió a Bart Verbruggen.
Lo peor para el City llegó en el tramo final, casi sin posibilidad de reacción para los ‘citizens’, en una rápida acción, un pase de Mitoma a Brajan Gruda, que se hizo fuerte, avanzó metros, se deshizo de su marcador y batió a Verbruggen en su salida para provocar la explosión del Amex Stadium y el hundimiento de Guardiola. EFE