*** Tras la operación militar de Estados Unidos el pasado sábado en Venezuela, en la que capturaron al presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, quienes posteriormente fueron trasladados a Nueva York.

México mantiene sus principios de no intervencionismo en política exterior en medio de la creciente presión tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela, a la vez que busca continuar su colaboración con su vecino del norte por su dependencia económica y su interés en avanzar en temas bilaterales clave como la migración, seguridad y narcotráfico, señalaron a EFE estos miércoles especialistas.
Tras la operación militar de Estados Unidos el pasado sábado en Venezuela, en la que capturaron al presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, quienes posteriormente fueron trasladados a Nueva York, donde encaran un juicio por narcotráfico entre otros delitos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no ha dejado de hablar al respecto en sus conferencias matutinas.

El lunes, Sheinbaum urgió a las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) a “garantizar” la soberanía nacional y “la autodeterminación de los pueblos” tras el episodio y reiteró que la posición de México será a favor de la “no intervención” y la solución pacífica.
“Todas estas declaraciones han estado estrictamente ceñidas a los principios de política exterior de México y han sido consecuentes con la tradición histórica de México como defender la soberanía de las naciones, la no intervención y la resolución pacífica de controversias”, dijo a EFE Enrique Catalán Salgado, profesor en Relaciones Internacionales por la mexicana Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). EFE



