*** En su opinión, va a haber “mucho movimiento turístico extranjero” en las tres sedes del país, sobre todo en la capital mexicana, que tiene una “mayor conectividad” con países de Europa o Asia.

A falta de cinco meses para su inicio, la fiebre por el Mundial de Fútbol ya se hace notar en el sector hotelero de México, que está experimentando una subida de precios generalizada para estas fechas con incrementos de tarifas de hasta el 300%, según indicaron a EFE varios especialistas.
Pese a que el país solo vaya a acoger trece del total de los 104 encuentros previstos – el resto tendrán lugar en Estados Unidos y Canadá-, los precios de las reservas para los días de partidos subieron hasta un 300 por ciento en comparación con este mes de enero, afirmó Rafael González, expresidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles entre 2014 y 2018.
La subida no es igual en las tres sedes del país -Ciudad de México, Guadalajara (oeste) y Monterrey (norte)-, pero la tendencia general es la de un crecimiento de tarifas de más del 120% durante la cita mundialista, cifra que sube aún más durante los días de partidos, añadió González.
En su opinión, va a haber “mucho movimiento turístico extranjero” en las tres sedes del país, sobre todo en la capital mexicana, que tiene una “mayor conectividad” con países de Europa o Asia.
Por todo ello, subrayó que la “oferta y la demanda” provocaron esa subida de precios en las reservas, que contextualizó en la “locura” que conllevan este tipo de eventos, si bien remarcó que el país tiene uno de los sectores hoteleros “más baratos” en comparación con sus competidores.

No obstante, matizó que variará mucho según la zona en la que se encuentre el hotel, ya que hay ubicaciones “muy prestigiadas” en Ciudad de México como el barrio de Condesa o el Centro Histórico en el que el precio pueda subir “más del 300 %”.
Ante esta situación, Miguel Ángel Arellano, director de Armco Arellano Management Consultores, una firma que analiza la evolución de los precios hoteleros, apuntó que es “lógico” que haya subidas ante el aumento de la demanda, aunque reclamó que éstas debieran ser “lógicas” y acordes a la calidad del servicio que se ofrece.
A su juicio, estos aumentos tan grandes no son “ni siquiera atractivo para el turista”, de modo que recomendó a los responsables del sector no subir “indiscriminadamente” los precios, algo que, alertó, podría perjudicar a los negocios hoteleros y favorecer a otros modelos de hospedaje. EFE



