*** Para restituir el lugar de las mujeres en la ciencia francesa, la comisión decidió, tras ocho reuniones de trabajo entre mayo y agosto, reproducir los criterios de selección empleados en 1899.

Los nombres de la química francopolaca Marie Curie y la ingeniera química francesa Suzanne Veil son dos de los 72 nombres de mujeres científicas que adornarán una franja de la Torre Eiffel “en 2027 a más tardar”, sobre los 72 nombres de científicos franceses que ya constan en ella desde su construcción.
En un acto de presentación de la lista de científicas seleccionadas en París, la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, consideró que la iniciativa permite “reparar, de una cierta forma, la invisibilización voluntaria de las mujeres en la historia de la ciencia”, y que debería materializarse “en 2027, a más tardar”.
“Estos 72 nombres son también una forma de reparación de la historia y un mensaje a nuestra juventud, sobre todo a nuestras hijas y niñas”, agregó Hidalgo, que fue la primera mujer en ocupar la alcaldía de París y abandonará el cargo este año.
Con este proyecto, realizado junto a la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel (SETE) y la asociación “Mujeres y Ciencias”, los nombres de las científicas francesas serán visibles desde el exterior y contarán con el mismo diseño que el de los 72 doctos compatriotas que ya ocupaban una franja de la torre desde 1889, en letras doradas de 60 centímetros.
Además, esta iniciativa iniciada por un colectivo de estudiantes y de asociaciones -entre ellas, “Mujeres y Ciencias”, dedicada a “la promoción y puesta en valor de las carreras científicas y técnicas de niñas y mujeres”-, recibió el apoyo de instituciones como la Academia de Ciencias y de centros universitarios como el Observatorio de París, la Sorbona y Sciences Po.

En declaraciones a EFE, el presidente de la SETE, Jean-François Martins, opinó que la propuesta permitirá “corregir una gran ausencia que dura desde 1889, el año de inauguración de la Torre Eiffel”, y convertir el monumento en “un símbolo de ciencia e igualdad”.
“Desde hace un año trabajamos con una comisión para resolver cómo darles lugar y cuáles podrían ser las mujeres en volver a legitimarse, y hemos encontrado la manera: poner a tantos hombres como mujeres”, explicó Martins.
Para restituir el lugar de las mujeres en la ciencia francesa, la comisión decidió, tras ocho reuniones de trabajo entre mayo y agosto, reproducir los criterios de selección empleados en 1899, los cuales han permitido seleccionar únicamente a aquellas que ya hayan fallecido, ostenten la nacionalidad francesa y tengan nombres de hasta 12 letras.
La vicepresidenta de la asociación “Mujeres y Ciencias”, Isabelle Vauglin, aseguró a EFE que finalmente recibieron una propuesta de “más de cien nombres”, lo cual “hizo relativamente fácil la selección” hasta las “últimas quince o veinte”.
“Fue muy complicado, y para las últimas quince o veinte debió justificarse muy bien que estuvieran en la Torre Eiffel para anteponerse a las otras, porque únicamente había 72 espacios”, dijo Vauglin.
La iniciativa ha incluido a mujeres de diversos países que, por su trayectoria científica o técnica, mostraron importantes lazos con Francia, como la informática Rose Dieng -nacida en el Senegal-, o Toshiko Yuasa, natural de Japón, si bien no hay ninguna mujer de orígenes hispanos.
Además, se tuvo en cuenta a aquellas mujeres que, por sus aportaciones en diversos campos de la ciencia, contribuyeron notablemente en las dos guerras mundiales del lado francés, como la ingeniera química Suzanne Veil, que prestó servicios de radiología en el frente junto a la familia Curie durante la Primera Guerra Mundial, o la médica Nicole Mangin, única mujer en servir como tal durante dicha contienda.
De este modo, los nombres de mujeres que resultaron cruciales en el desarrollo de la ciencia francesa -incluidas dos ganadoras del Premio Nobel, Marie Curie y su hija, Irène Joliot-Curie-, compartirán espacio con otras grandes celebridades científicas de este país, como Ampère, Becquerel, Daguerre, Lagrange o Laplace. EFE



