*** Hasta la iglesia se desplazaron caras conocidas como el presentador de televisión francés Michel Drucker, para un homenaje que comenzó con el desfile de un imponente caballo negro por la nave de la iglesia.

Familiares y amigos de la actriz francesa Brigitte Bardot, pero también animales, como un majestuoso caballo y varios perros, se dieron cita este miércoles en París en una misa celebrada en su honor, justo al cumplirse un mes de su fallecimiento.
El servicio fue celebrado en la iglesia de Saint-Roch, situada en el corazón de la capital francesa y conocida como la parroquia de los artistas.
La ofició el párroco Laurent Chauvin, quien había pedido a los asistentes acudir con algún tipo de toque rosa vichy en su apariencia para homenajear a la artista.
El altar de Saint-Roch, que hoy estaba presidido por una foto de la actriz en blanco y negro y una cruz hecha de velas, ha sido testigo en el pasado de los funerales de figuras como el diseñador Yves Saint-Laurent (2008) o la actriz Jane Birkin (2023), y más recientemente de la estrella italiana Claudia Cardinale, que murió el año pasado en su residencia a las afueras de París.
Hasta la iglesia se desplazaron caras conocidas como el presentador de televisión francés Michel Drucker, para un homenaje que comenzó con el desfile de un imponente caballo negro por la nave de la iglesia.

También había curiosos y admiradores de la labor de Bardot en defensa de los animales, como varios integrantes de la asociación francesa opuesta a las corridas de toros CRAC Europe, quienes acudieron con pancartas y una postal que les había enviado la actriz fallecida, escrita de su puño y letra.
“Para mí es un tesoro”, indicó a EFE Valérie, miembro de esa organización, en referencia al mensaje que la estrella les envió en apoyo a su acción.
Bardot falleció el 28 de diciembre pasado a los 91 años, a consecuencia de un cáncer, y fue enterrada el 7 de enero en el cementerio marino de la localidad de Saint-Tropez, en la Costa Azul francesa.
Allí residía, apartada de la primera línea mediática, pero muy involucrada hasta el final en la defensa de los derechos de los animales.
En ese mismo cementerio reposan también sus padres y abuelos, así como su primer marido, Roger Vadim, el realizador de “Et Dieu… créa la femme” (“Y Dios creó a la mujer”), que en 1956 la catapultó a la fama con 22 años.

Aquel éxito la llevó a convertirse en la primer gran estrella mediática francesa y en un mito erótico mundial, pero también en un emblema de la emancipación femenina.
Se retiró de las pantallas en 1974, tras su 40 cumpleaños, con un currículum de medio centenar de películas en el que también destacan títulos como “Le Mépris” (“El desprecio”), de Jean-Luc Godard (1963).
Mantuvo posiciones muy radicales en torno al bienestar animal, una causa que defendió a través de la fundación que lleva su nombre.
Bardot fue incluso condenada por incitación al odio, aunque no tanto por su discurso animalista, sino por sus posiciones radicales contra la inmigración y el islam en Francia. EFE



