*** La diputada aceptó que la medida debe ser estrictamente temporal con el objetivo de estabilizar la crisis hospitalaria mediante una acción inédita.

La vicepresidenta del Congreso Nacional, Johana Bermúdez, manifestó este jueves que la determinación del presidente Nasry Asfura de asumir la titularidad de la Secretaría de Salud representa “una medida realmente arriesgada” ante la magnitud de las dificultades que atraviesa el Estado hondureño.
Pese a que la legisladora reconoció que “los problemas del país son enormes”, recalcó que el gobernante posee una capacidad organizativa orientada a estructurar un modelo de gestión sanitaria que sea “libre de corrupción, ágil, eficiente y cercano” a las necesidades de los hondureños.
Bajo la premisa de que el sistema “está en este momento en cuidado intensivo”, Bermúdez indicó que la intervención directa del Ejecutivo permitirá que el mandatario “tenga un diagnóstico cercano, certero” sobre las carencias del sistema sanitario para adoptar resoluciones o decisiones inmediatas.

La diputada aceptó que la medida debe ser estrictamente temporal con el objetivo de estabilizar la crisis hospitalaria mediante una acción inédita.
De su lado, la designada presidencial María Antonieta Mejía informó que el nuevo Gobierno impulsará alianzas públicas y privadas como estrategia central para robustecer la atención hospitalaria y priorizar el sistema sanitario nacional.
“El periodo pasado el gobierno no le puso atención al tema de salud y hoy el presidente de la República Nasry Asfura, sabe que hay mucha burocracia en el tema de salud”, dijo.
La funcionaria aclaró que la superación de la excesiva burocracia estatal constituye el objetivo primordial del mandato de Nasry Asfura.
Antonieta Mejía reveló que el Poder Ejecutivo ya delegó funciones en un equipo multidisciplinario encargado de aplicar los “mecanismos y lineamientos” técnicos que permitan subsanar los problemas estructurales en la red de salud a nivel nacional. OB/Hondudiario



