*** Fundado el 5 de febrero de 1891 por Policarpo Bonilla, el PLH nació en una convención celebrada en la ciudad de Tegucigalpa.

El Partido Liberal de Honduras (PLH) celebra este jueves 5 de febrero su 135 aniversario de fundación en un escenario político marcado por llamados a la coherencia y el fortalecimiento de su rol como institución histórica en la democracia del país.
Fundado el 5 de febrero de 1891 por Policarpo Bonilla, el PLH nació en una convención celebrada en la ciudad de Tegucigalpa y bajo los principios del liberalismo clásico, inspirado en el pensamiento de figuras como Francisco Morazán y Céleo Arias, buscando establecer un contrapeso político basado en la defensa de las libertades individuales y la modernización del Estado.
El excandidato Salvador Nasralla manifestó que el aniversario ocurre en una etapa decisiva tras las elecciones de 2025 porque el país ya no acepta pactos en la oscuridad y ha demostrado que finalmente “despertó”.

“Millones de ciudadanos votaron con esperanza y hoy muchos sienten frustración, enojo y desconfianza. Algunos hablan de traición, otros creen que ya no vale la pena creer en los partidos políticos”
Nasralla recalcó que la confianza ciudadana constituye un mandato soberano que debe respetarse para evitar que el liberalismo sea visto únicamente como una cúpula o una simple “negociación a espaldas” del pueblo hondureño.
Puntualizó que la institución debe posicionarse del lado correcto de la historia para defender la voluntad popular y la dignidad humana frente a la desconfianza que actualmente sienten muchos ciudadanos “independientes” y jóvenes del país.
“El Partido Liberal no es una cúpula ni una negociación a espaldas del pueblo. Es su gente, su militancia en los barrios, pueblos y aldeas; mujeres y hombres que lo sostienen con trabajo, convicción y dignidad”

Por su parte, la exdiputada Maribel Espinoza indicó que el partido tiene la obligación ética de ejercer una oposición firme y constructiva que sirva como un “mandato ético” para vigilar el cumplimiento de la ley por parte del poder.
Manifestó que ser oposición implica señalar errores y proponer soluciones técnicas sin renunciar a los pilares de la justicia social y el respeto absoluto al “Estado de derecho” en la vida republicana hondureña.
“Oponerse no es destruir; es vigilar, señalar errores, proponer soluciones y defender al pueblo cuando el poder se aparta de la ley o de la razón”, dijo. OB/Hondudiario



