DIALOGO PRESIDENCIAL ENTRE LOS GOBIERNOS DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA Y DE HONDURAS.
– Expectativas ciudadanas de bien común para respectivos pueblos: Mesas Bilaterales, técnicas y políticas de diálogo sobre necesidades hondureñas de atención urgente e inaplazable en temas de: migración forzada hondureña a USA y remesas; Estatus de Protección Temporal (TPS) de personas migrantes hondureñas. Personas migrantes hondureñas indocumentadas; libre comercio, exención de aranceles y cooperación hacia Honduras; Seguridad económica y nacional de Honduras y de USA; otros –
Dr. H. Roberto Herrera Cáceres
MIGRACIÓN FORZADA HONDUREÑA A USA Y REMESAS. La mayoría de la población está actualmente desprotegida contra la injusticia social que afecta su dignidad humana y la obliga a vivir en pobreza y desigualdad en Honduras, en impactante contraste histórico con la vida privilegiada de aquellos que, entre otras acciones, han ignorado el bien común del pueblo o facilitado a determinados grupos o personas el aprovechamiento exclusivo de los bienes comunes, en muchos casos con sobreexplotación y utilización irracional de los recursos, riquezas y potencialidades del territorio de Honduras que es Patria común de todos los hondureños y hondureñas.
A eso se debe que la Constitución de la República vigente desde 1982 señale que el sistema económico de Honduras se fundamenta en principios de eficiencia en l producción y y justicia social en la distribución de la riqueza y el ingreso nacional, así como en la coexistencia armónica de los factores de la producción que hagan factible la dignificación del trabajo como fuente principal de la riqueza y como medio de realización de la persona humana”; y que el Estado promueve el desarrollo integral en lo económico y social que estará sujeto a una planificación estratégica de cumplimiento obligatorio conforme a una Ley Especial que, en el 2010, entró en vigencia con nel título de “Ley para el Establecimiento de una Visión de País y la Adopción de un Plan de Nación para Honduras”.
No obstante, como ha ocurrido con gran parte de la Constitución, la gran mayoría de los integrantes de nuestros gobiernos, por intereses ajenos a nuestro Estado Democrático de Derecho no han sabido o no han querido someterse al imperio de la Constitución y de la Ley especial. Esa es una de las principales causas de nuestra injusta situación social actual y que, en este año de decisión, debemos comenzar a cambiar como Estado y sociedad.
Esto es necesario conocerlo y recordarlo siempre porque – además de las consecuencias negativas del impacto anual de fenómenos naturales en Honduras y de otros males públicos que atentan contra la dignidad y seguridad humana – es causa principal de la migración forzada de personas desde Honduras. Lo que se traduce en falta de desarrollo sostenible integral con crecimiento económico inclusivo; y escaso disfrute de beneficios compartidos equitativamente y orientados al bien común de vida digna con bienestar y progreso de todos lo hondureños (as), en nuestros 298 municipios.
Ese contexto nacional, explica por si mismo la responsabilidad que – por la negligencia, corrupción y poco cuidado de diferentes y sucesivos gobiernos – sufre actualmente nuestra población en condición de pobreza y desigualdad social que se ha visto forzada a migrar a USA y otros Estados, ante la falta de respeto a su dignidad y derechos como seres humanos; e igualmente explica la importancia de las remesas de las personas migrantes que benefician a cerca de la tercera parte de la población que vive en situación de pobreza en Honduras, en especial en materia de alimentación, vivienda, salud y educación.
La orientación del actual Gobierno por el lema “Todo va a estar bien” define debidamente la línea constitucional constante del deber de los servidores públicos del actual y sucesivos gobiernos – en virtud del principio de la continuidad del Estado – de hacer buen gobierno sometiéndose y aplicando integralmente la Constitución y la Ley especial sobre el desarrollo de Honduras que conducirá al bienestar general de toda la población, sin discriminación. Por lo que, este año de decisión propia de transformar Honduras debe necesaria y pragmáticamente proclamarse nacional e internacionalmente porque la conversión del subdesarrollo en desarrollo siempre conlleva un período de transición para el reordenamiento social y económico e institucional hacia la transformación municipal y nacional de Honduras como Estado Democrático de Derecho.
Es precisamente ese periodo de transición – mientras se logra avances significativos en seguridad humana y en desarrollo integral inclusivo, en Honduras – lo que amerita ser invocado como justificación objetiva de lo relativo a la aplicación del TPS u otras mejores alternativas a las personas migrantes hondureñas documentadas que se encuentran en USA y de un digno trato humano a las personas migrantes hondureñas indocumentadas; y, en ambos casos, respetarse la integridad de las remesas de todos (as) los migrantes hondureños en su transferencia para atender condiciones básicas de vida de sus familias Honduras; así como la exención de aranceles aduaneros y brindar pronta cooperación para la implementación integral del plan de emergencia nacional que atiende la superación de la actual crisis de salud del pueblo hondureño.
Dada la valiosa identidad, interdependencia y solidaridad de los Estados del istmo centroamericano y República Dominicana, reflejada en nuestra organización como Sistema de la Integración Centroamericana (SICA): correspondería dejar planteada la importancia de la cooperación de Estados Unidos de América (USA) para la democracia, la libertad, el desarrollo sostenible y la paz de los pueblos de la sub – región centroamericana (SICA); incluyendo también – en esa dirección – la consideración de la prórroga transitoria del TPS para los (as) migrantes nicaragüenses.
En fin, sobre el reordenamiento internacional con medios e instrumentos idóneos que se necesita aplicar para atender la situación actual, tanto en lo concerniente a la migración forzada – desde países en desarrollo como Honduras o similares – con una solución permanente traducida en una migración ordenada, regular, segura y responsable; como en lo que respecta a otros males públicos que encuentran – en el subdesarrollo o menor desarrollo relativo de los pueblos – el ambiente con las condiciones o circunstancias más propicias para su crecimiento y peligrosidad que atentan contra la dignidad humana y la seguridad nacional e internacional de los pueblos de los Estados democráticos de Derecho: Ver libro Herrera Cáceres (H. Roberto) “Dignidad y Derechos del Ser Humano en el Planeta Tierra”, Editorial DIALETICA, Sao Paulo, Brasil, 2025.



