*** Castellanos destacó que el juicio político debe aplicarse con rigor jurídico y prudencia, evitando que se convierta en un instrumento de venganza política.

La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos advirtió que el juicio político es una herramienta legítima para garantizar la rendición de cuentas de los funcionarios, pero que su uso con fines partidarios o de revancha política puede debilitar la democracia y socavar la credibilidad de las instituciones en Honduras.
“El juicio político es una herramienta legítima cuyo propósito es preservar el equilibrio de poderes y garantizar que quienes ejercen funciones públicas de alta responsabilidad respondan por sus actos cuando estos comprometen la legalidad, la ética o la estabilidad institucional”, señaló Castellanos.
En su pronunciamiento la directora del CNA refirió que, en la práctica corre el riesgo de convertirse en un instrumento de manipulación partidaria, “en la democracia al estilo de Honduras, la discusión sobre un eventual juicio político coloca sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿cómo aplicar esta figura sin convertirla en un espectáculo parlamentario, aun cuando en el país existen hechos objetivos que podrían encajar en las causales que la propia Constitución contempla?”.

Comentó que la realidad es que el juicio político no es un proceso penal, que es una naturaleza política pero que la misma no debe de operar al margen de las leyes y principios esenciales del derecho, “cuanto más político es el procedimiento, mayor debe ser el rigor jurídico. El primer punto indiscutiblemente, es el debido proceso, lo cual implica que cualquier funcionario sometido a juicio político debe conservar el derecho a la defensa y a ser escuchado por el Congreso Nacional”.
“La garantía más inmediata sería el nombramiento de una comisión plural, integrada por todas las fuerzas políticas, para evitar que actúe como tribunal de linchamiento”, aseveró Castellanos, a lo que apuntó que el escenario más grave sería el utilizar esta herramienta como instrumento de revancha, “que sin duda degradaría la débil democracia y Estado de derecho”.
Finalmente, la titular del CNA enfatizó que, si no se cuidan las formas y el objetivo primordial, puede abrir la puerta a escenarios de revancha política donde cada nuevo periodo legislativo buscará castigar al anterior. ED/Hondudiario



