*** Con ese punto de partida, el creador plasma el color como en un lienzo, en ocasiones en un tono absoluto y en otras menos intenso.

El diseñador español Hannibal Laguna, nacido en Caracas (1967), ha dado un giro de 180 grados en su última colección de costura, donde las flores y el color, siempre presentes, han cedido paso al blanco y negro, protagonistas absolutos de vestidos elegantes y sofisticados.
Laguna ha querido “evocar misterio” sin desprenderse “de la sofisticación en los diseños”, explicó él mismo a EFE este viernes en la pasarela de la semana de la moda de Madrid. Para ello se ha inspirado en el pintor, escultor y grabador francés Pierre Soulages (1919-2022), que realizó una exploración radical del negro como fuente de luz.
Con ese punto de partida, el creador plasma el color como en un lienzo, en ocasiones en un tono absoluto y en otras menos intenso.
Espirales geométricas en relieve o gorgueras plisadas a modo de volantes, transforman el blanco y el negro en un juego de luces y sombras, con acabados mate o el brillo de las lentejuelas y abalorios azabache, que tintinean a su paso.

Prendas sensuales, con escotes vertiginosos en uve que se sustentan como de la nada sobre los hombros. Siluetas que dibujan el cuerpo sin ajustarlo, mientras que otras reproducen la estructura de un reloj de arena marcando la cintura y caen en faldas de plumas que fascinan con su movimiento.
Rosetones gigantes a modo de mangas dan volumen y arquitectura a diseños equilibrados con una costura firme y definida, en vestidos de terciopelo de seda, organza plisada y gasas vaporosas.
No faltan los bordados y fusión de texturas. “La clave de esta propuesta está en cómo se refleja la luz en cada prenda para conseguir mantener una elegancia clásica; en cada pieza se percibe un efecto visual diferente”, destacó el creador.
Tan solo una pieza naranja se sale de este contexto en blanco y negro. “El naranja es el primer color que vi después de un largo proceso de oscuridad” tras sufrir un problema ocular, reveló Laguna. EFE



