*** Nadie está perdido para el Señor porque la fe permite reconocer la luz, rezó Nácher.

El arzobispo de Tegucigalpa José Vicente Nácher llamó este domingo a la comunidad católica a dejar atrás los miedos y pecados para abrazar el mandato de amar a Dios y al prójimo.
Nácher reflexionó que en toda liberación auténtica existe una santa colaboración entre el pueblo de Dios y cada uno de sus miembros integrantes.
La Iglesia Católica ofrece en el itinerario cuaresmal la oportunidad de seguir a un amigo cercano para acercarse al misterio de la muerte con certeza.
El arzobispo explicó que el grito a Lázaro representa una invitación colectiva a abandonar los engaños que atrapan a los seres humanos en la actualidad.
Jesús se presenta ante los creyentes como la resurrección y la vida, según el repaso de las catequesis bautismales de los últimos tres domingos. “Yo soy la resurrección y la vida, el que crea en mí, aunque haya muerto, vivirá”, rezó.

El líder religioso manifestó que la experiencia de liberación funciona como una prenda de salvación bajo la fuerza de las palabras del profeta Ezequiel.
Nácher indicó que Jesucristo ya fue reconocido como el Hijo del hombre y el Mesías en los encuentros previos con la Samaritana y el ciego curado.
El jerarca cerró que nadie está perdido para el Señor porque la fe permite reconocer la luz y el agua de vida en el camino espiritual. OB/Hondudiario



