*** Con buen ánimo, orden y nuevas incorporaciones en el cuerpo técnico, la Selección Nacional dio su primer paso rumbo al amistoso ante Perú.

La Selección Nacional de Honduras escribió el primer capítulo de una nueva etapa bajo la conducción del profesor José Molina, al completar su primer entrenamiento en territorio español, con la mirada puesta en el amistoso frente a Perú.
El equipo catracho llegó a la cancha de entrenamiento en punto de las cinco de la tarde, en un complejo rodeado de tranquilidad, a pocos minutos del hotel de concentración. El verde intenso del césped, perfectamente cuidado, contrastaba con el tono dorado de la tarde segoviana, ofreciendo un escenario ideal para el inicio de los trabajos. Horas antes, el plantel había cumplido con una sesión de gimnasio, enfocada en activar el cuerpo y liberar la carga del viaje
Ya sobre el terreno, el ambiente fue tomando forma de manera natural. Las primeras indicaciones rompieron el silencio del entorno, mientras el sonido del balón al rodar y el eco de las voces comenzaron a marcar el pulso de la sesión. Entre sonrisas, gestos de complicidad y un lenguaje corporal suelto, los jugadores fueron apropiándose del espacio, dejando ver un grupo conectado y dispuesto.

Un cuerpo técnico que se fortalece
Este primer día también marcó la incorporación de nuevos profesionales al cuerpo técnico: Jovi Carrascosa, Asistente Técnico y responsable de Metodología, Sergio García, Preparador Físico; Fran Martínez, Entrenador de Porteros y Jesús Lomas, analista; quienes se integran al equipo de trabajo con el objetivo de sumar experiencia, conocimiento y respaldo a la visión del seleccionador nacional José Molina

Primeras sensaciones de una nueva etapa
La práctica se desarrolló con una cadencia envolvente, casi acompasada con la tranquilidad del entorno. Los ejercicios con balón fluyeron con naturalidad, alternándose con movimientos dinámicos y trabajos en espacios reducidos que exigieron concentración y coordinación. Cada pausa servía para ajustar, cada indicación encontraba respuesta inmediata en el grupo.
Con el paso de los minutos, el entrenamiento fue ganando intensidad sin perder armonía. La Selección mostró soltura, pero también atención al detalle, en una sesión que, más allá de lo físico, permitió empezar a dibujar las primeras líneas de una identidad en construcción.
Mientras la tarde avanzaba y la luz comenzaba a suavizarse sobre el campo, el equipo cerró su jornada con la sensación de haber dado un paso firme en este nuevo proceso. Honduras continuará en los próximos días su preparación en suelo español, afinando detalles de cara al compromiso internacional. AB/Hondudiario



