*** Ante las expectativas que giran en torno a su nombre, Moncada evita cargar con presiones externas y apuesta por un proceso formativo sólido.

En el entorno competitivo de la Selección Nacional de Honduras, donde la exigencia es permanente y la mirada de la afición nunca se aparta, el joven Dereck Moncada comienza a escribir su propia historia con un discurso que transmite equilibrio, madurez y claridad de objetivos.
El atacante catracho dejó sensaciones firmes al referirse a lo que significa vestir la camiseta nacional. “Me lo estoy tomando con mucha tranquilidad, con mucho orgullo para mí representar el país que siempre he querido representar con tranquilidad y responsabilidad”, expresó.
Ante las expectativas que giran en torno a su nombre, Moncada evita cargar con presiones externas y apuesta por un proceso formativo sólido. “Me lo tomo con mucha responsabilidad, pero no como una carga… quiero seguir demostrando, seguir aprendiendo del cuerpo técnico y de los jugadores con experiencia”, señaló.

El atacante catracho dejó sensaciones firmes al referirse a lo que significa vestir la camiseta nacional. “Me lo estoy tomando con mucha tranquilidad, con mucho orgullo para mí representar el país que siempre he querido representar con tranquilidad y responsabilidad”, expresó.
Ante las expectativas que giran en torno a su nombre, Moncada evita cargar con presiones externas y apuesta por un proceso formativo sólido. “Me lo tomo con mucha responsabilidad, pero no como una carga… quiero seguir demostrando, seguir aprendiendo del cuerpo técnico y de los jugadores con experiencia”, señaló.
Al proyectarse hacia el futuro, Moncada mantiene una visión centrada en el trabajo diario: “El único que puede ver el futuro es Dios… pero yo voy a seguir trabajando y exigiéndome para dar lo mejor en todo momento”. Asimismo, reconoció que jugar en Europa forma parte de sus aspiraciones: “Es el sueño de todo joven… si se da la oportunidad, hay que aprovecharla”. ED/Hondudiario



