InicioNACIONALESDesinformación digital y deepfakes: una amenaza creciente en el entorno informativo

Desinformación digital y deepfakes: una amenaza creciente en el entorno informativo

Tegucigalpa, Honduras

*** Especialista analiza cómo la inteligencia artificial impulsa la desinformación digital.

La doctora en Comunicación Social, investigadora y docente de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí en Ecuador, Gabriela Vélez Bermello dio una entrevista a Hondudiario.com en el cual habla de la desinformación digital, deepfakes y la importancia del fact-checking, un tema que impera en el periodismo en Honduras y América Latina.

Para dar contexto, la desinformación es un tema muy antiguo en el tema periodístico que no da la noticia como tal, muchas veces es alterada o transmite datos erróneos, por lo que la verificación es algo indispensable para cada periodista, a esto se le llama fact-checking. Mientras que el deepfakes es un término ingles para referirse a contenidos multimedia (fotos, audios y video), editados o generados por inteligencia artificial (IA).

En primera instancia, el fact-checking es un tema fundamental para la desinformación, Vélez Bermello comentó  que hay que ponerlo en la palestra pública, pero lamentablemente se ha visto agobiado por la parte de la inmediatez y la avalancha de desinformación que resulta difícil encontrar un contenido verídico.

“Lamentablemente por muchos aspectos el proceso periodístico se ha habido, quizás se ha visto agobiado por la, por la parte de la inmediatez sobre todo y la avalancha de desinformación, entendiéndose que esa avalancha de desinformación es como ver todo un basurero y tratar de encontrar ahí oro, es complicado encontrar un contenido verídico que sea contrastado y al ritmo que corren muchos periodistas de querer publicar por publicar, pues olvidamos un proceso básico dentro del proceso de rutinas productivas que se llaman el periodismo, que es la verificación”, analizó la doctora.

Vélez Bermello enfatizó que el periodismo no funciona con crear una página en redes sociales o sitio web, sino que tiene que trabajar en teoría hacia la práctica como filtros editoriales, es decir tener un editor, un coeditor, un corrector, el verificador de fuentes y es algo que no se da por muchos aspectos, “en los países por lo general no tienen un estándar de este tipo como para decir necesitamos filtros editoriales”.

“En la actualidad como vemos que hay ´influencers´ que están enviando información frecuentemente, quizás contrastado o no, pues al periodista y al comunicador y al profesional en esta área le da también por entrar al ruedo y publicar por publicar y eso hace que no estemos contrastando”, expresó Vélez Bermello.

Por otra parte, la doctora explicó que: “Hay que poner un paraguas encima de todo esto y hay que llamarlo como contenidos desinformantes, es decir, si yo pongo arriba contenido desinformantes se despliega desinformación, mala información y misinformation, ¿qué es lo que más se da? desinformación, como muy bien lo dices, es lo que más se da, desinformación. ¿A qué se conoce como la desinformación? Cuando es malintencionada, o sea, el principio básico para conocer que una desinformación es eso, es que ha sido generado con malicia, con mala intención en todo sentido”.

En tal sentido, para la doctora el fact-checking está para cuando ya se publicó, ahora toca verificarlo. “Entonces lo que está en la esfera pública, lo que está rondando por ahí, es lo que viene el fact-checkers o la gente que trabaja en los portales de chequeo y toma una frase contrastable, un contenido que se puede verificar”.

“Supongamos que en un discurso político en Honduras alguien diga que la hambruna es menor en este primer trimestre del 2026 versus el primer trimestre 2024 y 2025, eso es verificable, o sea yo tendría que ir a las fuentes oficiales de los medios de Honduras del estado para verificar si lo que dijo ese político es real o no, o sea comparar el índice de hambruna entre estos tres años y allí yo puedo dar a conocer si el contenido que se dijo en ese discurso ya sea en esa rueda de prensa es real o no”, ejemplificó la doctora.

Continuó diciendo: “Que esto le está ayudando al periodismo el fact-checking? Sí, pero en pocos gramos. ¿Por qué? Porque la desinformación es tan grande y se ve tanto que aquí ya entramos a la parte de los deepfakes, entramos a que la desinformación tiene también sus matices, o sea hay textos sintéticos, es decir textos generados por la inteligencia artificial, hay audios generados por la inteligencia artificial y hay vídeos sintéticos o generados por la inteligencia artificial a los que se le denomina deepfakes”.

Esto viene a ser una falsificación profunda, anteriormente si se hacía una entrevista se podía hacer un recorte del entrevistado y colocar a otra persona suplantando la identidad, pero en ese entonces se podía detectar, con las nuevas herramientas hay mucha desinformación porque no es muy fácil descifrarlo.

Análisis de la desinformación

Vélez Bermello opinó que muchas veces el periodismo no cuenta como hizo la cobertura, solamente cuenta el reportaje y es ahí donde debería ser la parte en que los comunicadores deben de actuar, no solamente es la nota, sino contar como el medio salió a realizar el trabajo, la obtención de los datos y las fuentes que fueron recurridas.

Hay que tener en cuenta también que la audiencia no quiere leer tanto, las personas desean un contenido que se consuma rápido y el periodista tiene que ser creativo para llegar a más personas y hay que tener en cuenta que es difícil controlar la desinformación.

“En Chile, por ejemplo, y en Ecuador también pasa, me imagino que en Honduras pasa, que hay muchos pseudomedios, lo decía un compañero, pseudomedios, ¿por qué? son aquellos medios que se crean porque se graduó alguien en comunicación y ya considera que puede abrirse un medio y de repente comienza a publicar pero no está acreditado por o no está regularizado por una entidad de ese país, no estoy diciendo que esa sea la solución, pero se supone que si hay una entidad a nivel país que te dice, mira, para ser un medio necesitas cumplir con los siguientes requisitos”, citó la doctora.

Detección de los deepfakes

La detección de los deepfakes es un tema complicado ya que muchos medios de comunicación se prestan para elaborarlos, suplantan identidades, voz y ahí entra en juego muchas cuestiones, por ejemplo: los periodistas deben de estar comprometidos con la alfabetización mediática, informacional, digital y algorítmica.

“Si yo tuviera y si tuviéramos esas inducciones en torno a estos cuatro elementos de alfabetización, seguramente también fuéramos actores sociales para inmiscuir a la ciudadanía en este proceso de detección y lo digo porque aquí no solamente falta que desde la ciencia y la academia investigue, desde el periodista trate de buscar la verdad, no, sino hay que integrar las acciones y no sólo integrarlas sino que el gobierno se comprometa para políticas públicas, para que existan más propuestas de políticas públicas en torno a la detección de la inteligencia artificial, en torno al fact-checking, porque es una manera de que ellos apliquen esto desde la escuela, colegio y universidad”, expuso Vélez Bermello.

La doctora dijo que si hubiera cátedras direccionadas a como detectar la desinformación la cual es la desinformación algorítmica, seguramente la población estaría mejor y más comprometida con esos aspectos, por lo que capacitar a los periodistas es una tarea prioritaria.

Aparte de subrayar que si los periodistas se quedan a querer detectar una deepfakes solamente al “ojo” están muy equivocados porque así no se puede determinar si es verdadero o falso, “estas palabras que estoy diciendo tienen matices, yo puedo decir que un contenido es dudoso, porque quizás de todo el párrafo que leí hay algo que no termina de convencer en cuanto a lo que dice de las cifras, pero puede ser que haya un error fáctico, que no sea 600 sino 6,000, entonces falta un cero, y no es que estoy mintiendo en el resto de la información, entonces vemos que todo puede ser matices de desinformación, unos con más grado y otros con menos grado”.

La capacitación continua es fundamental para que a la hora de que el periodista o la audiencia vea una noticia sepa que es cierta o falsa. Cuando no hay educación se es más propenso a creer en la desinformación, este es otro tema que atañe a Honduras y muchas partes de América Latina.

En tal sentido, la doctora Gabriela Vélez expuso que hay distintas formas de detectar un deepfakes, como la detección del rostro por fotograma, así como herramientas que las verifican. También el Gobierno y la Escuela de Periodismo aporten e incluyan cátedras de este tema.

“Pero sí, porque estamos en una vorágine de tecnología que va avanzando muy rápido, tanto que yo hablaba con un analista en sistemas que me decía, Gaby, es que si se crea una ley en torno al tema de regularización de fact-checking de inteligencia artificial, sabes que, si lo creamos hoy día, la IA ya va 20 pasos adelantados”, sostuvo.

Además: “Es decir, que las acciones que se deberían tomar deberían ser rápidas pero profundas e integradoras. O sea, no solamente en la participación del periodista, sino también de los educadores, sino también del estado, de gente que aprenda o sepa de minería de datos, de analistas en sistemas, de gente que esté inmiscuida con la parte de algoritmos”.

Soluciones a la desinformación

Vélez Bermello recalcó que este tema no es algo que se pueda mitigarlo como tal, ya que es una pelea entre “David y Goliat” porque entre que se hace el fact-checking hay una avalancha de desinformación mucho mayor, por lo que habría que hacer un compromiso entre muchos organismo, ciudadanía y Gobierno para que haya una alfabetización mediática.

“Entonces yo no voy a decir que fue creado por la IA, pero qué pasa cuando de manera imperceptible ese contenido si tiene una huella de rastreo, pues ayuda al fact-checking a facilitar un poco más esa verificación. Y ya sabemos que eso lo creó Altobelli Bonilla, o lo creó tal persona, pero lo que no sabemos es que si Bonilla creó eso porque es real o el contenido que tiene ahí es engañoso. Y allí entran nuevamente los fact checkers o los periodistas encargados de estas áreas, porque son necesarios también, porque necesitamos que ellos hagan también sus partes de revisión y que la ciudadanía también lo haga”, comentó.

Conclusión

Hay una manipulación y una ceguera en muchas ocasiones, una parálisis de la ciudadanía en ya no creer nada, porque estamos frente a sesgos que nos vienen a nuestra mente y que no somos conscientes de ello. “A veces tenemos sesgos de confirmación donde ya tenemos algo en nuestra mente premeditado, predicho y solamente lo escuchamos de alguien o de algo para anclarnos a eso porque es lo que mejor nos conviene, pero no precisamente porque eso sea real o no”.

“Ah, pero que, si vemos siempre de tal político, siempre nos va a salir cuestiones de ese político y a favor. Y eso es algo grave porque no tenemos esa otra cara de la moneda que nos ayuda a tener mayor criterio. Es importante tener la parte opuesta de todo porque es la única forma de profundizar mejor nuestros pensamientos y de analizarlos”, destacó.

“Entonces mi recomendación es que dejemos las burbujas que tenemos en torno a la parte digital y comenzamos a educarnos más, a leer más, a saber, qué está pasando en nuestro entorno en referencia a los vídeos que vemos, lo que escuchamos en audios y lo que tenemos escrito”, concluyó la doctora Vélez Bermello. AltobellyBonilla/Hondudiario

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