*** El cronograma de las principales puestas en escena en las ciudades más importantes del país se mantendrá activo hasta el mediodía de este Viernes Santo.

Feligreses de Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades del país conmemoraron este Viernes Santo la Pasión de Cristo mediante la escenificación de los tradicionales Viacrucis, donde las dramatizaciones permitieron revivir el sacrificio de Jesús camino al calvario en un ambiente de devoción y recogimiento espiritual.
Decenas de jóvenes y adultos, motivados por su fe y compromiso con la iglesia, integraron los cuadros vivos que desde las primeras horas de la jornada transportaron a la comunidad católica hacia los momentos históricos de la crucifixión, logrando una representación conmovedora de la entrega del hijo de Dios.
Los devotos involucrados en la personificación de las diversas estaciones del camino de la cruz lograron encarnar sus roles con tal realismo que propiciaron profundos espacios de introspección entre los asistentes, quienes acompañaron el recorrido con oraciones y meditaciones sobre la redención.

La trascendencia de estas actividades religiosas captó la atención de diversos medios de comunicación, por lo que las dramatizaciones contaron con una extensa cobertura por parte de la prensa no vinculada a la Iglesia Católica, quienes difundieron los pormenores de la celebración.
El cronograma de las principales puestas en escena en las ciudades más importantes del país se mantendrá activo hasta el mediodía de este Viernes Santo, permitiendo que ciudadanos de todas las edades se sumerjan en la contemplación de los misterios dolorosos de la fe cristiana.
Las impactantes representaciones de los azotes, las caídas bajo el peso del madero y la culminación en la cruz invitaron a los presentes a reflexionar sobre la magnitud del sacrificio divino, sirviendo este preámbulo como preparación fundamental para la liturgia central que conmemora la Pasión.

Las actividades de evangelización del Triduo Pascual continuarán durante la noche con la procesión del Santo Entierro, la cual suele prolongarse hasta la madrugada en la capital, sentando las bases para el júbilo litúrgico que se celebrará el próximo Domingo de Resurrección.
El rito tradicional del viacrucis
El rito tradicional del viacrucis se compone de 14 estaciones que estructuran el camino de Jesús desde el Pretorio de Pilatos hasta el sepulcro, permitiendo que la feligresía medite de forma ordenada sobre cada uno de los episodios de la Pasión. Esta secuencia litúrgica guía el recorrido físico de las procesiones en ciudades como Tegucigalpa, donde los laicos se detienen en puntos específicos para representar momentos clave como las tres caídas, el encuentro con la Virgen María y la ayuda prestada por Simón de Cirene.

Las etapas finales de la conmemoración se centran en el calvario, el despojo de las vestiduras y la crucifixión, culminando con el descenso del cuerpo y su posterior sepultura en una atmósfera de luto. Cada una de estas estaciones actúa como un recordatorio visual y espiritual del sacrificio, logrando que los asistentes no solo observen una dramatización, sino que participen activamente en el misterio de la redención a través de la oración y la reflexión en cada parada del trayecto.
En la práctica contemporánea de la Iglesia, se ha vuelto habitual integrar una quinceava estación dedicada a la Resurrección de Jesús para ofrecer una visión completa del misterio pascual durante el Triduo. Esta adición permite que la narrativa del Viernes Santo no finalice únicamente con el dolor de la muerte y el sepulcro, sino que apunte directamente hacia la esperanza de la vida eterna que se celebra con júbilo al llegar el Domingo de Gloria. OB/Hondudiario



