*** El acto recrea específicamente la carrera del apóstol Juan hacia María para proclamar que Jesús ha resucitado.

La feligresía católica celebra las “Carreritas de San Juan” este Domingo de Resurrección en el centro de la capital para escenificar el anuncio de la tumba vacía y la resurrección de Jesús, culminando las actividades de la Semana Santa con una masiva procesión que recorrió las principales calles y avenidas del casco histórico.
La noticia sobre la tumba vacía transformó el sentimiento de duelo en júbilo para la Virgen María y los discípulos, una escena bíblica que jóvenes de Tegucigalpa y Comayagüela escenifican cada año al correr por las calles con imágenes sagradas para anunciar la resurrección a los fieles.
Desde las primeras horas de la mañana iniciaron las festividades en distintos puntos estratégicos de la capital, donde decenas de creyentes se congregaron para unirse a la alegría por el triunfo de Cristo sobre la muerte en una tradición que representa una de las últimas procesiones del periodo.

El acto recrea específicamente la carrera del apóstol Juan hacia María para proclamar que Jesús ha resucitado, permitiendo que los jóvenes dramaticen ese instante de euforia divina tras haber conmemorado los días de luto relacionados con la Pasión y muerte del Redentor.
Los capitalinos celebran la Pascua como una fiesta fundamental para la comunidad cristiana tras participar en jornadas intensas de reflexión, una actividad que se replica en diversos pueblos y ciudades de Honduras donde la población se vuelca a las calles para este festejo.

Frente a la Catedral de San Miguel Arcángel y la iglesia Inmaculada Concepción, mujeres y jóvenes cargan las figuras de María, Pedro, Juan y ángeles para representar el paso de la tristeza a la alegría mientras las legiones celestiales proclaman la victoria definitiva de la fe.
Esta tradición es conocida popularmente como las “Carreritas de San Juan” debido al papel protagónico del discípulo más joven, cuya velocidad para difundir la noticia de la resurrección simboliza la prisa y el entusiasmo de la Iglesia por compartir el mensaje de la salvación. OB/Hondudiario



