*** En Honduras el embarazo adolescente permanece como una constante alarmante.

La oficial de comunicaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Honduras, Laura Andrea Aceituno, señaló que existe un “vacío” en las estadísticas del país centroamericano sobre embarazos adolescentes y advirtió que muchos casos en menores de 14 años pueden derivar de violaciones sexuales, situaciones que deben ser de alarma para las instituciones y los servicios de salud.
Ante este escenario, Aceituno dijo a Hondudiario que la organización humanitaria presente en Honduras desde 1974 mantiene un proyecto en San Pedro Sula enfocado en salud sexual y reproductiva para adolescentes entre 10 y 19 años con acceso a métodos anticonceptivos y preservativos junto con procesos educativos sobre “salud sexual y reproductiva”.
Manifestó que uno de los principales vacíos identificados por MSF se encuentra en los centros educativos y centros de salud donde los jóvenes carecen de información para “conocer su cuerpo” y prevenir infecciones de transmisión sexual.
El proyecto incorpora acompañamiento en salud mental para adolescentes y sus familias con el propósito de orientar sobre cambios hormonales y emocionales durante esta etapa de crecimiento.
“Entonces este proyecto tiene más este componente comunitario, educativo, de promoción, pero claro también tenemos atención a jóvenes de menores de edad embarazadas, hemos tenido casos prenatal y postnatal, y esto también nos da una alerta de que no está dándose un seguimiento a lo que es el embarazo en adolescente, que trae grandes consecuencias si no es tratado a tiempo, como la mortalidad materna, y también por las estadísticas, siendo Honduras uno de los países con mayor número de embarazos en adolescentes”, detalló la portavoz.

Explicó que Médicos Sin Fronteras desarrolla acciones en Tegucigalpa junto con la Región Metropolitana de Salud en el centro de salud San Miguel y en los servicios periféricos de urgencia (los antes clipers).
Del mismo modo, lamentó que en Honduras persisten “grandes brechas” para acceder a educación en salud sexual y reproductiva debido a factores institucionales y culturales relacionados con “tabúes” sobre estos temas.
El enfoque de la organización no busca promover una vida sexual activa entre adolescentes sino permitir que comprendan “los cambios” físicos y emocionales de esta etapa.
900 embarazos en menores de 14 años
En un primer año de atención, de febrero del 2025 al mismo mes del presente año, MSF realizó 1,113 atenciones en salud sexual y reproductiva, del total, 102 a menores de entre 10 y 14 años de edad, y 1,011 entre 15 y 19 años.

“En Médicos Sin Fronteras lo que hemos identificado es que hay un vacío dentro de las estadísticas nacionales que nos permita reflejar qué es lo que está sucediendo con el embarazo en adolescentes, el año pasado la Secretaría de Salud identificó más de 900 embarazos en menores de 14 años y esto puede implicar una alerta, porque un embarazo en una menor de 14 años puede significar una violación sexual porque no hay un consentimiento y lo que hemos visto en Médicos Sin Fronteras en este primer año de atención han sido 100 casos de violencia sexual de los cuales 42 fueron menores de 18 años”, desglosó.
Los embarazos adolescentes atendidos por la organización en muchos casos “no está siendo consensuado” y corresponden a situaciones de abuso sexual contra menores de edad.
En respuesta y atención de situaciones, Médicos Sin Fronteras dispone de una línea gratuita de atención psicológica para captar casos de violencia sexual y brindar acompañamiento inicial especializado.
La organización humanitaria internacional activa un circuito integral entre personal médico, enfermería, trabajo social y salud mental para evitar “la revictimización” de las víctimas atendidas.

Aceituno remarcó que la violencia sexual constituye “una urgencia médica” y recordó que existe un protocolo de atención integral para víctimas y sobrevivientes en los centros de salud.
“Entonces, primero es que entre nosotras como mujeres o como hombres sepamos que cuando algo no es consensuado es una violencia o es una violación, y se necesita también a nivel estatal que se promueva esta información, que se comience a educar, que se comience a mencionar en los centros educativos, en las universidades inclusive, todo lo que es una situación de violencia sexual y que hay un abordaje médico para estas situaciones”, subrayó la fuente.
La oficial de comunicaciones de MSF cerró que la violencia sexual continúa normalizada dentro de distintos entornos familiares y sociales en Honduras y pidió fortalecer espacios de confianza y atención integral para las víctimas. OB/Hondudiario



