*** Los parques nacionales concentraron la mayor parte del flujo de visitantes, con la cifra récord de 13,6 millones.

Brasil, país que atesora cerca del 20 % de la biodiversidad del planeta, refuerza su apuesta por proyectarse como una potencia natural, una imagen hasta ahora poco explotada en la promoción turística, para atraer a visitantes latinoamericanos en busca de paisajes exuberantes y experiencias culturales y sustentables.
Con ese fin, la Agencia de Promoción Internacional del Turismo de Brasil, Embratur, desarrolló, junto con el Instituto Semeia, una plataforma internacional con siete rutas que recorren algunos de los más de 600 parques naturales del país.
En entrevista con EFE, la directora ejecutiva del Instituto Semeia, Renata Mendes, destacó la importancia de esta iniciativa pionera para posicionar a Brasil como una potencia mundial del ecoturismo.
“Contar la historia del patrimonio natural y cultural a través de los parques es una vía de gran impacto”, subrayó.
Un atractivo más para el mercado latinoamericano
La directora de políticas públicas de la institución filantrópica, Mariana Haddad, añadió que “el turista internacional busca bienestar, conexión con la naturaleza y experiencias auténticas”, y “también valora actividades y servicios de bajo impacto ambiental, orientados a la conservación de nuestra sociobiodiversidad”.
Según una encuesta realizada por la plataforma Booking.com en 2025, el 93 % de los turistas en ámbito global afirmó que desea realizar elecciones de viaje más sustentables y que, en cierta medida, ya las está realizando.
Mientras tanto, el 77 % dijo que busca experiencias auténticas y representativas de la cultura local.
En Argentina, el mayor emisor de turistas a Brasil con más de 1,8 millones de visitantes entre enero y abril de 2026, estos porcentajes alcanzan 93 % y 76 %, respectivamente.
Para otros grandes mercados de la región como México y Colombia, los viajeros que desean y ya realizan elecciones más sustentables son el 98 %.
La búsqueda por experiencias culturales locales corresponde a un 82 % del público mexicano y 78 % del colombiano.
En ese sentido, Mendes resaltó que “Brasil tiene todo lo que busca el turista internacional”.
“Esa inmersión en la naturaleza, esa conexión con las comunidades tradicionales, la posibilidad de conocer la historia de cada lugar, de involucrarse con el destino y de descubrir paisajes únicos, solo Brasil puede ofrecer”, añadió.
Los parques como protagonistas
De dunas a montañas, son muchos los paisajes icónicos que se lucen en la plataforma ‘Parques Naturales’, que en su fase inicial se centra en el noreste y el norte de Brasil con dos rutas que mezclan aventura, naturaleza, gastronomía, arte y fiestas populares.
El itinerario por los Parques de la Ruta de las Emociones contempla una travesía que conecta los estados de Maranhão, Piauí y Ceará (noreste), e incluye atracciones como las dunas y lagunas de los Lençóis Maranhenses —reconocido por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad—; el Delta del Parnaíba, con sus laberintos fluviales, y el Parque Nacional de Jericoacoara, con sus aguas cristalinas.
Ya la ruta ‘Amazonía Central’ recorre los parques nacionales de Anavilhanas y de Jaú, la Reserva Forestal Adolpho Ducke y la Reserva de Desarrollo Sostenible Mamirauá, en el estado de Amazonas (norte), con actividades como noches en ecolodges en el corazón de la selva; paseos a remo por arroyos (igarapés); rituales con comunidades indígenas; y una inmersión en la culinaria amazónica.
El potencial del turismo de naturaleza en Brasil
Con atractivos de esta talla, el turismo en unidades de conservación (UC) federales contribuyó con 3.400 millones de euros al Producto Interno Bruto (PIB) brasileño en 2025 y generó 1.642 millones de euros en ingresos para las familias locales, según el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
Los parques nacionales concentraron la mayor parte del flujo de visitantes, con la cifra récord de 13,6 millones.
Para Haddad, los números indican que “Brasil está empezando a comprender que preservar estas áreas y acercar a las personas a ellas también tiene un valor económico”.
De acuerdo con el Instituto Semeia, el país tiene potencial para alcanzar los 20 millones de visitantes anuales hasta 2030, con un impacto potencial de 3.350 millones de euros al año en la economía, sin riesgos medioambientales.
“Por supuesto, no podemos perder de vista la importancia de su conservación ambiental, porque solo tendremos visitantes si estos espacios se mantienen protegidos”, concluyó. EFE



