*** La experiencia observada en Guatemala demuestra que un esquema competitivo puede atraer la participación de decenas de compañías y generar mejores precios.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Fernando García, manifestó que el sector industrial respalda una reforma energética que permita mejorar la calidad del servicio eléctrico, reducir costos y atraer inversión al país mediante una mayor apertura y competencia en la generación de energía.
Los industriales comparten las mismas exigencias que los consumidores residenciales y demandan un suministro confiable que evite daños a equipos y electrodomésticos provocados por variaciones de voltaje y que garantice la continuidad del servicio con tarifas competitivas.
“Nosotros al igual que los consumidores residenciales, los industriales que queremos es energía de calidad, esto significa que no tiene subidas y bajadas de tensión que dañan los equipos o los electrodomésticos, que no tiene cortes de luz, y que el precio es el más competitivo”, dijo García.

Además, consideró que la reforma resulta necesaria para impulsar la apertura del mercado eléctrico y ampliar la participación de empresas generadoras mediante procesos de licitación abiertos que promuevan una mayor competencia y mejores condiciones para los consumidores.
La experiencia observada en Guatemala demuestra que un esquema competitivo puede atraer la participación de decenas de compañías y generar mejores precios para la compra de energía por parte de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), según expuso el ejecutivo.
“Si abrimos para que todas las tecnologías puedan entrar en un proceso de licitación competitivo internacional abierto, pueden entrar ochenta, noventa empresas, como entraron en Guatemala, en la licitación de este año, y eso va a generar con mayor competencia, mejores precios”, reiteró.

Del mismo modo, la reducción de pérdidas en el sistema eléctrico requiere inversiones en transmisión mediante nuevas líneas, transformadores y subestaciones o la repotenciación de la infraestructura existente, recursos con los que actualmente no cuenta la ENEE y que podrían provenir de organismos internacionales o de capital nacional y extranjero.
Asimismo, indicó que fortalecer el marco legal permitiría actuar con mayor contundencia contra el robo de energía y transmitir el mensaje de que esa práctica debe conllevar consecuencias penales para contribuir a la eficiencia del sector y a la atracción de inversión pública y privada.
Concluyó que la disponibilidad de más energía es determinante para la expansión de las empresas, la generación de empleo y el crecimiento económico del país porque sin capacidad energética suficiente las industrias no pueden ampliar operaciones ni contratar personal y las familias enfrentan un menor acceso a oportunidades laborales y a un servicio eléctrico de calidad y a buen precio. OB/Hondudiario



