*** El incremento del costo de la canasta básica de alimentos representa uno de los factores relacionados con el aumento proyectado de personas en condición de inseguridad alimentaria en Honduras.

El director del Instituto de Investigación Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Héctor Figueroa, informó que la inseguridad alimentaria mantiene bajo presión a miles de hogares hondureños y señaló que las proyecciones para este año sitúan en 2.2 millones la cantidad de personas afectadas, frente a los 1.7 millones estimados el año anterior.
Los datos coinciden con la información que maneja el Instituto y el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la UNAH, mientras que la situación debe analizarse desde las condiciones socioeconómicas del país.
Las cifras distinguen entre personas que enfrentan inseguridad alimentaria severa y aquellas que se encuentran en una condición moderada, con alrededor de 1.4 millones que necesitan “cierta intervención” del Estado para cubrir una necesidad básica como la alimentación.

“En porcentaje, si lo queremos nosotros decir de la cantidad de hogares que tenemos en nuestro país, estamos hablando de un 40 por ciento”, precisó el especialista de la UNAH.
Otros registros sitúan en aproximadamente 1.2 millones de personas a la población afectada bajo determinados parámetros, problemática relacionada con la brecha existente entre los ingresos de los hogares, la pobreza y el acceso a los alimentos.
Los hogares con menores recursos y sin acceso a empleo enfrentan mayores dificultades para garantizar su alimentación, situación que requiere una respuesta estatal para atender las necesidades más básicas de esas familias.

“El año pasado se había proyectado 1.7 millones de personas, para este año ya se está proyectando 2.2 millones de personas que han caído en este tema de inseguridad alimentaria, que también tiene que ver con el alto costo de la canasta básica de alimento”, recordó.
Figueroa señaló que el incremento del costo de la canasta básica de alimentos representa uno de los factores relacionados con el aumento proyectado de personas en condición de inseguridad alimentaria en Honduras.
Los ingresos de muchas familias resultan insuficientes para cubrir sus necesidades de alimentación y algunos hogares han optado por “racionar la cantidad” de alimentos que consumen diariamente. OB/Hondudiario



