*** Oseguera Mass calificó la estrategia como un “momento histórico”.

El director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, declaró que “basta de alcahueterías con los delincuentes” tras el inicio de una nueva ofensiva contra las estructuras criminales declaradas terroristas en Honduras, y aseguró que las autoridades buscan acelerar los procesos judiciales y obtener sentencias condenatorias mediante la aplicación del decreto 84-2026.
Oseguera Mass informó que más de 30 personas procesadas bajo esta normativa ya superaron la audiencia inicial, una etapa que ya permitió a las autoridades adquirir experiencia en la coordinación entre policías, fiscales y peritos especializados.
La Policía cuenta con peritos de vinculación certificados para defender las investigaciones durante los juicios y Oseguera Mass expresó su expectativa de lograr “un juicio rápido”, un sistema penitenciario rígido y sentencias condenatorias contra los acusados.
También señaló que Honduras reconoció a 24 organizaciones criminales como asociaciones terroristas, una medida que, afirmó, permite fortalecer la cooperación regional y continental para perseguir a integrantes de estas estructuras más allá de las fronteras nacionales.

“Esto es una tendencia mundial. Nosotros mismos hemos reconocido 24 organizaciones criminales como asociaciones terroristas. Eso nos permite y nos coloca en una posición regional y continental articulada. Si un individuo traspasa la frontera, nosotros lo estamos persiguiendo, podemos coordinar con otros países. Si un individuo de esos países viene acá y está relacionado con esas estructuras criminales, lo consideramos un terrorista y lo podemos capturar y remitir a su país o procesarlo en el nuestro”, aseveró.
Oseguera Mass calificó la estrategia como un “momento histórico” y pidió a la población respaldar las acciones contra las estructuras criminales, en el marco de una política que busca impedir que estas organizaciones consoliden su presencia en el territorio hondureño.
El funcionario advirtió que una política de seguridad débil facilita el control territorial, económico y social de las organizaciones criminales, y sostuvo que esa situación puede someter a la población a una “esclavitud moderna”. OB/Hondudiario



