*** Rodríguez Maradiaga también puso en duda que las asambleas informativas conserven su propósito original.

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga pidió a los médicos que depongan las medidas de presión y prioricen la atención de los pacientes, durante su homilía dominical, en la que cuestionó la “mentira llamada asambleas informativas”, y advirtió sobre sus consecuencias humanas.
El líder religioso reconoció la legitimidad de las demandas salariales, pero los derechos laborales no justifican acciones que comprometan la salud de la población, especialmente de las personas con menos recursos, cuya principal protección, afirmó, es precisamente la atención médica.
Rodríguez Maradiaga resumió su postura con la frase “la solidaridad con el mal” y sostuvo que apoyar las demandas de un gremio no justifica acciones que perjudiquen a la población ni pongan en riesgo la vida de los pacientes.
“La única riqueza del pobre es la salud. Atentar contra la salud es un delito, un delito de falta de humanidad”, expresó.

El cardenal diferenció las reivindicaciones económicas de las formas de presión utilizadas para conseguirlas y recordó que “el salario es justicia”, aunque insistió en que las exigencias deben respetar la ética y la responsabilidad de los profesionales sanitarios.
“Utilizar una huelga para exigirlo, haciendo sufrir y poniendo en peligro vidas de muchas personas después de 40 días, va contra la ética, va contra la fe cristiana”, afirmó.
Rodríguez Maradiaga también puso en duda que las asambleas informativas conserven su propósito original cuando se extienden durante semanas y mantienen suspendida la atención, e instó al gremio a reconocer el alcance de sus acciones y evitar que los pacientes continúen expuestos a sus consecuencias.
“Es tiempo de dejar esa mentira llamada asambleas informativas. Es una mentira”, expresó.

El religioso recordó que el derecho a huelga está sujeto a límites legales y éticos, y defendió que esa medida debe quedar como último recurso después de agotar las posibilidades de diálogo y acuerdo entre las partes.
“Éticamente, una huelga no puede ser el primer recurso, sino el último. Nunca una huelga antes de que se hayan agotado todas las tentativas pacíficas de un arreglo”, expresó.
También exhortó a los médicos a revisar las consecuencias de sus decisiones y a poner fin al sufrimiento de la población, con un llamado dirigido a la conciencia profesional y a los principios cristianos que, sostuvo, deben orientar la atención sanitaria.
“Si tienen fe, terminen este sufrimiento del pueblo por amor a Dios y a los pobres. Si no la tienen, sigan prisioneros de la ideología y nunca serán felices”, clamó. OB/Hondudiario



