*** El organismo alertó sobre las amenazas y el reclutamiento de menores por parte de estructuras criminales en comunidades vulnerables.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), informó que identificó durante 2025 a 245 niños, niñas y adolescentes en riesgo o víctimas de desplazamiento forzado interno en Honduras, debido a amenazas y acciones de cooptación por parte de estructuras del crimen organizado, principalmente en comunidades vulnerables.
En ese sentido, la coordinadora de la Defensoría de la Niñez del CONADEH, Cándida Maradiaga, advirtió que esta situación refleja el impacto de la violencia en la población menor de edad y señaló que uno de los principales factores está relacionado con el reclutamiento forzado por parte de maras, pandillas y otras organizaciones criminales.
Maradiaga explicó que muchos adolescentes son captados en sus propias comunidades y terminan vinculados a actividades ilícitas, que datos del Instituto Nacional para la Atención a Menores Infractores (INAMI) establecen que el 80 por ciento de los 157 adolescentes que cumplen medidas en centros pedagógicos de internamiento están relacionados con infracciones de extorsión y tráfico de drogas.

Asimismo, la funcionaria recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en un informe de 2023, ya había advertido sobre el reclutamiento de adolescentes por parte de estructuras criminales en sus comunidades, que estos menores también son víctimas de la violencia y señaló que los 157 adolescentes privados de libertad representan menos del uno por ciento de los más de 19,274 adultos que integran la población penitenciaria.
Ante este panorama, el Conadeh llamó a fortalecer el Sistema Integral de Garantía de Derechos de la Niñez y Adolescencia de Honduras (SIGADENA), aprobado en 2019, con el propósito de mejorar la coordinación entre instituciones públicas, gobiernos locales y organizaciones responsables de garantizar los derechos de la niñez y adolescencia.
Finalmente, Maradiaga también consideró necesario reforzar los procesos de reeducación y reinserción social para los adolescentes que cumplen medidas privativas y no privativas de libertad, mediante oportunidades de educación formal y formación vocacional que les permitan desarrollar habilidades, retomar sus proyectos de vida y reintegrarse de manera efectiva a sus comunidades. ED/Hondudiario



