*** La Arquidiócesis retomó un reciente discurso del Papa León XIV ante la comunidad diplomática acreditada en la Santa Sede.

La Iglesia mexicana planteó este domingo si la sociedad está realmente dispuesta a escuchar el mensaje del Papa León XIV, ante la posibilidad de una futura visita del pontífice al país, luego de que expresara su esperanza personal de acudir a México y encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe.
En su editorial semanal Desde la Fe, la Arquidiócesis de México señaló que la eventual visita papal llega en un momento en el que el país “requiere de un abrazo espiritual, un abrazo amoroso, que nos recuerde que somos hijos de Dios”, en un contexto marcado por la violencia, la polarización y el sufrimiento social.
El texto recordó que México es el segundo país con más católicos en el mundo, y subrayó la dimensión histórica y espiritual de la devoción guadalupana, de cara a la cercanía de los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, que -señaló- ayudaron a unificar a un pueblo dividido.
“495 años después, seguimos necesitados de la intervención Divina para pacificar esta bella tierra y unir nuevamente al pueblo de Dios”, afirmó la editorial, al señalar que el Papa, como “Vicario de Dios en la tierra”, es un mensajero de paz cuyo mensaje resulta “muy necesario” ante las circunstancias que viven varias regiones del país.
La Arquidiócesis retomó un reciente discurso del Papa León XIV ante la comunidad diplomática acreditada en la Santa Sede, en el que exhortó a permitir que “la ciudad terrenal crezca de manera paralela a la Ciudad de Dios”, es decir, a que Dios vuelva a hacerse presente en la vida cotidiana.

Entre los llamados del pontífice, destacó la Iglesia, se encuentran la construcción de la paz, el diálogo, el fin de las guerras, el respeto a los migrantes, la defensa de la vida y el cese de las persecuciones religiosas.
En ese marco, el editorial lanzó una serie de cuestionamientos directos a la sociedad mexicana: “¿Cuántos bautizados participan de la desaparición de personas?, ¿cuántos bautizados participan en los asesinatos y en la violencia?, ¿cuántos bautizados promueven el aborto como un derecho?”.
También preguntó si los creyentes se preocupan por quienes sufren, por los pobres y los migrantes, o si participan en actos de corrupción y fomentan el odio hacia quienes piensan distinto.
La Iglesia subrayó que no es necesario esperar la llegada del pontífice para iniciar un cambio profundo. “No hace falta esperar a que Su Santidad esté presente en nuestro país para iniciar una conversión real de corazón”, afirmó.
Aunque reconoció que la visita del Papa sería un signo de esperanza para el país, la Arquidiócesis concluyó que México aún está a tiempo de demostrar si está preparado para escuchar y traducir en acciones el mensaje del pontífice.
“Estamos en muy buen tiempo de demostrar si estamos preparados para escuchar y atender con actos el mensaje del Santo Padre, que nos habla a todos”, enfatizó. EFE



