*** La actualización metodológica ejecutada por el Banco Central y el Instituto Nacional de Estadística permite superar una “mora estadística”.

La jefa de la carrera de Banca y Finanzas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Nancy Ochoa, calificó como realistas los resultados de la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), al considerar que estos sientan “las bases para que se calcule un IPC (Índice de Precios al Consumidor) o una inflación más acorde a la realidad que estamos viviendo los hondureños”.
El pasado 12 de enero, el Banco Central de Honduras (BCH) puso a disposición los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, una investigación que ofrece una radiografía detallada de la evolución económica y social de los hogares hondureños durante los últimos 25 años.
La académica explicó que la actualización metodológica ejecutada por el Banco Central de Honduras (BCH) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) permite superar una “mora estadística” de más de 25 años sobre la cual se realizaban los cálculos nacionales.
“No podíamos seguir haciendo cálculos sobre bases de más de 25 años”, recalcó la experta, sin desconocer la importancia de incorporar el papel que juegan actualmente las “remesas familiares” en la generación de recursos.

Honduras posee una “economía de subsistencia” donde más del 70 por ciento de la población depende estrictamente de sueldos y salarios, según indicó la académica universitaria, tras analizar la ENIGH.
“Los hogares dependemos en gran medida del salario, lo que vendemos es fuerza de trabajo y no somos dueños de otros tipos de medios de producción”, manifestó Ochoa, respecto a la “fragilidad” financiera que enfrentan las familias ante el desempleo.
La doctora en economía indicó que otras innovaciones del cambio metodológico incluyen el parámetro del “valor de uso” de la vivienda y la funcionalidad de las mercancías consumidas por la población hondureña.

“Yo desde una perspectiva académica considero que fue oportuno”, recalcó la jefa de carrera frente a las críticas de diversos sectores que cuestionan la veracidad de los hallazgos presentados bajo una supuesta “doble funcionalidad”.
La investigación permitió detectar una reconfiguración en los patrones de consumo donde servicios como la telefonía e internet se integraron de forma definitiva a la “canasta básica familiar”, manifestó la economista.
“Todo esto sienta las bases para que se calcule un IPC o una inflación más acorde a la realidad que estamos viviendo los hondureños y por ende diseñar de mejor manera lo que son estos presupuestos”, concluyó. OB/Hondudiario



