*** Lafosse recordó que el silencio de la máxima autoridad judicial el año pasado causó un grave daño a la soberanía.

La abogada constitucionalista Ruth Lafosse señaló este jueves que la renuncia de Rebeca Ráquel Obando a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para evitar el juicio político en su contra no limpia sus actos, al contrario, afirma la gravedad de la función de su voto dentro del Poder Judicial.
Lafosse argumentó que la dimisión en medio de un escrutinio legislativo constituye una evasión de responsabilidad por parte de la funcionaria y genera en el país la percepción de que no existe un cierre adecuado.
En su análisis, resulta ilógico renunciar únicamente a la titularidad de la Corte sin abandonar la magistratura para intentar suspender el proceso de control, lo cual representa una evasión frente al pueblo.
Así también, recordó que el silencio de la máxima autoridad judicial el año pasado causó un grave daño a la soberanía y dejó a la población completamente vulnerable ante la falta de defensa de los derechos fundamentales de la ciudadanía.

“Cuando una funcionaria dice que renuncia a la presidencia, que lo veo completamente ilógico y que no renuncia a la magistratura y que por eso podría suspenderse el juicio político, es ahí donde hay un, para mí, algo que no está funcionando desde el punto de vista del control, porque la renuncia de esa manera no limpia sus actos, al contrario, afirma la gravedad de la función de su voto dentro de la Corte Suprema de Justicia, que causó grave daño a la soberanía del pueblo, que causó grave daño en el ejercicio de derechos fundamentales de la población el año pasado, que estaba completamente vulnerable por la complicidad frente al silencio de una Corte Suprema de Justicia”, expuso.
Lafosse indicó que este tipo de acciones debilitan el precedente democrático en la República porque existe el riesgo de convertir la salida del cargo en un simple mecanismo de evasión ante las crisis institucionales.
Del mismo modo, refirió que el mensaje enviado a la sociedad es fuerte debido a que el poder simplemente se mueve o se repliega entre sillas sin rendir cuentas frente a la voluntad soberana del pueblo hondureño.

Para Lafosse, el juicio político debe continuar contra la funcionaria en su condición de magistrada porque su voto sigue teniendo las mismas responsabilidades legales independientemente de si ostenta o no la dirección del pleno.
“Es una figura, la figura es una sola, es magistrada y su condición de calidad de presidenta. Su función sigue siendo igual, lo que se cuenta ahí es el voto. Si ese voto no cumplió con su deber de defensa de la república, de defensa del pueblo, de defensa del proceso electoral, entonces, dígame usted, ¿cuál es la diferencia?”, cuestionó.
Lafosse apuntó que el Congreso Nacional tiene la obligación de realizar los controles constitucionales cuando se desborda el ejercicio del poder y recordó que este procedimiento no requiere definiciones técnicas de carácter procesal. OB/Hondudiario



