*** Durante todo el 2025, el CN sesionó 32 días, en una prolongada parálisis legislativa, y el actual ya cumplió 33 reuniones del pleno.

El Congreso Nacional presidido por Tomás Zambrano superó en dos meses y medio (75 días) el número de sesiones que realizó el Legislativo anterior en todo su cuarto y último año.
Mientras el Congreso Nacional saliente sesionó en 32 ocasiones durante todo el año 2025, la gestión legislativa 2026-2030 igualó ese número de sesiones el miércoles 8 de abril y con la sesión del jueves 9 de abril superó la cifra dejada por la administración anterior.
Este cumplimiento de 33 sesiones se dio justamente 75 días después de que los 256 diputados, 128 propietarios e igual número de suplentes, tomaron posesión de sus cargos al instalarse la primera legislatura, el 25 de enero pasado.

Análisis realizado por el CNA
La normativa sugiere que el Congreso Nacional de Honduras tendría que sesionar alrededor de 100 ocasiones por año, tal como lo recordó el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) en su informe “Del Congreso que votamos al Congreso que tenemos”.
“Según información recabada el Congreso solo sesionó en 32 ocasiones en el año, cuando según su normativa tendría que sesionar alrededor de 100 ocasiones”, refiere el informe del CNA sobre la legislatura anterior.
El coordinador del Observatorio de Política Criminal Anticorrupción (OPCA) del CNA, César Espinal, destacó que este cumplimiento es un punto positivo que se anota el nuevo Congreso.
“Es importante que el Congreso cumpla su función de legislar”, dijo Espinal al agregar que lo que sorprendió en 2025 no sólo fue que los diputados no sesionaban en el hemiciclo para debatir leyes y normas, sino que tampoco se conoció cuál fue el trabajo puntual de las comisiones legislativas especiales.
El representante del CNA también cuestionó que ocurrieron parálisis legislativas por falta de consensos y por querer llegar a acuerdos bajo condicionamientos mediante posible chantaje.
“Hoy vemos otro panorama, distinto, pero del cual esperamos que no sea solo en cantidad, sino que también lo que esté pasando en el Congreso, lo que se esté discutiendo, resulte en proyectos de calidad para responderle a la población hondureña”, indicó.

Parálisis legislativa
Calificado con la penosa nota del peor Congreso de la historia de Latinoamérica, el Legislativo hondureño presidido por Luis Redondo fue marcado en 2025 por prolongadas parálisis legislativas, donde se sesionaba de manera ocasional.
Luego se registran periodos de baja productividad legislativa. Para el caso, entre el 1 de julio y el 17 de septiembre, el Congreso Nacional solo realizó 9 de las 24 sesiones previstas en su calendario legislativo.
La parálisis legislativa más extensa se dio cuando ni siquiera terminaba el tercer trimestre del año. El pleno de diputados no sesionó desde el 27 de agosto y solo volvió a reunirse el grupo de los nueve diputados oficialistas que integraban la Comisión Permanente.
Reformas
Uno de los principales desafíos del nuevo Congreso, sugiere el CNA, es cerrar definitivamente la puerta a la irregularidad como método de gobierno legislativo y reconstruir la autoridad del Congreso sobre la base de la legalidad, la transparencia y la participación ciudadana.
El Congreso Nacional aprobó esta semana una serie de reformas constitucionales para eliminar la Comisión Permanente del Legislativo, extender el período de sesiones legislativas y suprimir el Fondo Social Departamental, medidas orientadas a fortalecer la transparencia, el control institucional y el orden en la actividad legislativa. AB/Hondudiario



