*** La crisis en el sistema sanitario hondureño se intensifica en medio de las protestas impulsadas por el Colegio Médico de Honduras.

El Colegio Médico de Honduras (CMH) reactivó este viernes las asambleas informativas a nivel nacional. El gremio exige el reintegro inmediato de los profesionales despedidos y el cese de nuevas desvinculaciones laborales en el sistema sanitario público.
En San Pedro Sula, los galenos se concentraron frente al Hospital Mario Catarino Rivas para movilizarse por la ciudad. Mientras tanto, en Tegucigalpa, la protesta inició en la sede del CMH para desplazarse hacia diversos puntos estratégicos de la capital hondureña.
La convocatoria abarca a médicos de la Secretaría de Salud, el IHSS, Ministerio Público, Sistema 911 y COPECO. Los profesionales demandan el pago de salarios adeudados, la firma de contratos pendientes y el cumplimiento estricto de la base salarial legal.

El gremio médico solicita un ajuste salarial conforme al IPC y una revisión técnica para 2026. Además, exigen la centralización de las redes de salud descentralizadas para unificar la gestión del sistema público y garantizar los derechos de los trabajadores del sector.
El CMH pide que el Presupuesto Nacional asigne un 12 por ciento a la salud pública del país. Esta medida busca mejorar la atención ciudadana y asegurar los fondos necesarios para cubrir las demandas contractuales y operativas de los centros asistenciales.
La crisis en el sistema sanitario hondureño se intensifica en medio de las protestas impulsadas por el Colegio Médico de Honduras (CMH), cuyas “asambleas informativas” han derivado en la interrupción de servicios y han afectado la atención de miles de pacientes en el país.

El CMH sostiene sus acciones bajo demandas como pago de salarios atrasados, reintegro de médicos y firma de contratos, aunque estas medidas se mantienen pese al impacto directo en la población que depende del sistema público de salud.
Desde el Gobierno, la Secretaría de Salud reitera que no se trata de despidos, sino de una revisión de “nombramientos irregulares de dedo” y contratos sin respaldo presupuestario heredados de la administración anterior.
Las autoridades insisten en que el proceso busca ordenar el sistema, corregir irregularidades y garantizar que los empleos se mantengan bajo un marco legal y administrativo adecuado, frente a un modelo que califican como caótico y sin control. OB/Hondudiario



