*** SAG asegura continuidad productiva y ajusta presupuesto sin afectar la producción nacional.

La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), realiza ajuste de su estructura presupuestaria, con el objetivo de optimizar recursos sin afectar la operatividad del sector agropecuario ni la producción nacional.
Como parte de esta revisión, se fortalecen los incentivos productivos con una asignación superior a los 1,100 millones de lempiras, al tiempo que se prioriza el abastecimiento de frijol ante una demanda nacional estimada en 3.6 millones de quintales anuales.
El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, explicó que “el proceso se encuentra en fase de análisis técnico y revisión institucional. “Hemos tenido apertura del presidente de la República, Nasry Asfura, para revisar este tema, de manera que la racionalización del gasto no implique una reducción en la operatividad esencial de la institución”.

El funcionario detalló que más del 99 por ciento del presupuesto institucional se destina a salarios y transferencias, mientras que la inversión directa en campo representa menos del 1 por ciento, por lo que la ejecución productiva depende en gran medida de cooperación internacional y esquemas de incentivos.
En ese sentido, explicó que actualmente la SAG gestiona más de 1,100 millones de lempiras en incentivos productivos, orientados a fortalecer la producción agrícola, ganadera y cafetalera.
Molina subrayó que el país enfrenta un escenario estratégico para la seguridad alimentaria y la apertura de oportunidades regionales, ante posibles variaciones climáticas en países vecinos.

Honduras registra una demanda aproximada de 3.6 millones de quintales de frijol al año, equivalente a unos 10,000 quintales diarios, por lo que la estrategia institucional busca garantizar el abastecimiento interno y generar excedentes productivos.
“Si logramos consolidar la producción nacional, no solo garantizamos el consumo interno, sino que también podemos atender mercados regionales que podrían enfrentar déficit”, señaló.
Como parte del proceso de reorganización, se impulsa el fortalecimiento de sus entes técnicos, entre ellos el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (DICTA), la Dirección de Pesca y Acuicultura (DIGEPESCA) y el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS).

Estas instituciones registran ajustes orientados a mejorar su capacidad operativa y técnica, con miras a consolidarse como entes más especializados, eficientes y con mayor autonomía en la atención del sector productivo.
Asimismo, “se busca que estos organismos asuman un rol más activo en la ejecución territorial, complementando las acciones de la SAG y ampliando la cobertura de los programas en el campo” Enfatizó el ministro de la SAG. AB/Hondudiario



