*** La situación ha provocado “la mayor disrupción de las cadenas de suministro desde la pandemia de la covid-19 y la guerra en Ucrania”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, urgió este lunes la reapertura “inmediata” del estrecho de Ormuz y alertó de que la interrupción del tráfico marítimo en esa vía estratégica “amenaza con desencadenar una crisis energética, graves disrupciones comerciales y una posible emergencia alimentaria mundial”.
Durante un debate abierto del Consejo de Seguridad sobre seguridad marítima, organizado por Baréin, país que ejerce la presidencia del órgano este mes, el diplomático portugués instó a las partes a reabrir el estrecho y “dejar pasar a los buques sin discriminación”.
“Abran el estrecho. Permitan que se reanude el comercio. Dejen respirar a la economía mundial. Este momento exige moderación y diálogo”, señaló el jefe de la ONU, recordando que por esa ruta transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo, una quinta parte del gas natural licuado y casi un tercio de los fertilizantes comercializados internacionalmente.
Según Guterres, el impacto económico ya se traduce en una fuerte volatilidad en los mercados energéticos y de materias primas, así como en un aumento de los costes de transporte y de los seguros marítimos.
Añadió que la situación ha provocado “la mayor disrupción de las cadenas de suministro desde la pandemia de la covid-19 y la guerra en Ucrania”.

El secretario general advirtió además de que “los retrasos y el encarecimiento del transporte están frenando entregas de ayuda vital a poblaciones vulnerables”, y subrayó que “una prolongación del bloqueo podría empujar a millones de personas, especialmente en África y el sur de Asia, al hambre y la pobreza”.
Asimismo, destacó que los países menos desarrollados y los pequeños Estados insulares son los más expuestos, por su dependencia de las importaciones marítimas y su limitada capacidad para absorber un ‘shock’ externo. EFE



