*** La tipificación de “asociación terrorista” cuenta con un marco jurídico definido dentro del derecho positivo hondureño.

El director de la Policía Nacional de Honduras, Rigoberto Oseguera, aclaró este miércoles que al pasar las maras y pandillas oficialmente a ser consideradas asociaciones terroristas bajo el Código Penal hondureño, la aplicación de la normativa no implica capturas arbitrarias contra personas tatuadas porque la Policía deberá “identificar”, “diagnosticar” y probar la pertenencia a estructuras criminales, y aseguró que “no es una cacería de brujas”.
Oseguera anotó que la tipificación de “asociación terrorista” cuenta con un marco jurídico definido dentro del derecho positivo hondureño y señaló que las acciones policiales se desarrollarán conforme a la ley y a las responsabilidades de los operadores de justicia.
“Si alguien es determinado como con una pertenencia a una agrupación delictiva considerada con esa normativa, nosotros tenemos que probar que esa persona tiene una pertenencia, no es que la Policía va a capturar a cualquier persona, no, la Policía tiene que identificar, tiene que diagnosticar y tiene que probar que esa persona tiene una pertenencia y que tiene un ilícito que le antecede tal como la norma lo establece, no es una cacería de brujas”, afirmó el alto funcionario policial.

Las investigaciones implicarán un esfuerzo conjunto entre instituciones del Estado para desarrollar procesos de identificación, persecución e investigación contra integrantes de grupos delictivos.
Al respecto, reveló que actualmente existe un trabajo “silencioso” de inteligencia policial orientado a ubicar estructuras criminales y construir expedientes relacionados con integrantes de agrupaciones consideradas terroristas.
“En este momento está ese trabajo que no se ve, ese trabajo silencioso de los equipos de inteligencia, diagnosticando, identificando, ubicando, construyendo membresía de un grupo delictivo que como tal ha cometido ilícitos y después vamos a ver sendas operaciones con instituciones con mucha fuerza, con mucho rigor, con una persecución permanente en aras de mantener un país seguro y estable con una seguridad pública mejorada totalmente”, sostuvo.

Los operativos tendrán “alta intensidad” con el objetivo de reducir los niveles de incidencia criminal y enfrentar situaciones complejas relacionadas con la seguridad pública, según avanzó el oficial.
La Policía Nacional fortaleció sus estructuras de derechos humanos para supervisar las operaciones y prevenir violaciones durante la aplicación de la nueva normativa penal.
“Ahora es que tenemos una estructura muy fuerte y muy sólida en el tema los respetos a los derechos humanos porque hemos asumido responsabilidad en ese sentido, tenemos en nuestra infraestructura, departamentos de derechos humanos que hacen análisis permanente, ahora mismo en las operaciones una pretensión es que haya un miembro de esa estructura policial de derechos humanos que esté supervisando, que esté orientando y que evite cualquier violación”, aseguró. OB/Hondudiario



