*** El Conadeh alertó que la corrupción debilita la institucionalidad y afecta principalmente a los sectores más vulnerables del país.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) advirtió que la corrupción en Honduras no solo constituye un delito, sino que también tiene un impacto directo en el ejercicio de los derechos humanos, al desviar recursos destinados a sectores como salud, educación y justicia, lo que termina agravando las condiciones de pobreza y exclusión social en el país.
“La corrupción no es solo un delito, es un mal que desvía recursos de salud, educación y justicia, y golpea con más fuerza a quienes viven en la pobreza y la exclusión, por lo que urgió al Estado hondureño establecer mecanismos de prevención, transparencia, investigación y sanción para los responsables”, señalaron.
Indicaron que, la corrupción es un fenómeno estructural que distorsiona el ejercicio del poder público, debilita controles democráticos y desplaza el interés general. “La corrupción afecta la capacidad del Estado para respetar, proteger y garantizar los derechos de la población”.

Asimismo, el ente de derechos humanos en su pronunciamiento señaló que, los actos de corrupción pueden constituir violaciones de derechos humanos al desviar recursos, debilitar servicios esenciales y alterar prioridades estatales, con impactos más graves en contextos de pobreza, exclusión y discriminación histórica.
Ante esta situación, el Conadeh enfatizó que la eficacia de la respuesta estatal depende de que quienes investigan, acusan o juzgan casos de alto impacto lo hagan en condiciones de seguridad, autonomía e independencia.
“La protección efectiva de quienes investigan y deciden sobre corrupción no solo resguarda su vida, sino que garantiza la independencia judicial, la continuidad de las investigaciones y reduce espacios de impunidad” indicó. ED/Hondudiario



