*** El estudio priorizó centros educativos grandes ubicados en cabeceras departamentales con el propósito de contar con una población amplia para el análisis.

La gerente de Educación de World Vision Honduras, Ynés Martínez, alertó que un estudio realizado junto con Unitec, la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud reveló que dentro del sistema educativo existe un “consumo de prevalencia diversificado”, con casi un 27 por ciento de consumo de alcohol, cigarrillo y vapeo entre estudiantes de entre 11 y 18 años, además de casos detectados desde los 9 y 10 años de edad.
La investigación denominada “Cero sustancias, mil oportunidades” se desarrolló durante el año pasado en ocho departamentos del país y abordó a casi 7 mil estudiantes del tercer ciclo y nivel medio, es decir, desde séptimo hasta noveno grado y educación media.
Martínez detalló a Hondudiario que el estudio priorizó centros educativos grandes ubicados en cabeceras departamentales con el propósito de contar con una población amplia para el análisis de la situación relacionada con el consumo de sustancias.
“En ese estudio se reveló que dentro del sistema educativo sí hay un consumo de prevalencia diversificado. Lamentablemente podríamos decir que hay casi un 27 por ciento de consumo en este rango de edad en cuanto a alcohol, cigarrillo y vapeo”, declaró la experta en educación.

Uno de los hallazgos más relevantes apunta al incremento del “inicio temprano” del consumo de sustancias, debido a que se identificaron estudiantes que comenzaron a consumir desde los 9 y 10 años dentro de los centros educativos.
Otro dato identificado por la investigación muestra que alrededor del 60 por ciento de quienes ya iniciaron el consumo continuarán haciéndolo, escenario que, requiere respuestas específicas para atender a esa población.
Tres de cada diez estudiantes han comenzado a consumir
Martínez puntualizó que el problema ya está presente dentro de los centros educativos y señaló que cerca de tres de cada diez estudiantes han comenzado a consumir alguna de estas sustancias, por lo que consideró necesarias acciones de prevención y formación.

“Más que convertirnos en una crisis, es dar respuesta a un problema existente. Yo creo que el hecho de que casi un 30 por ciento esté consumiendo algún tipo de estas sustancias está alarmando. O sea, 3 de cada 10 ya empezaron. Hay que hacer algo, yo creo que ese es el mensaje. Cómo hacemos acciones, programas de formación, de ese desarrollo interno del adolescente”, alertó.
Además, el estudio identificó factores de riesgo vinculados al entorno familiar, especialmente cuando padres o cuidadores consumen sustancias, condición que incrementa la probabilidad de que los adolescentes inicien el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas.
Al respecto, comentó que la presión ejercida por los grupos de pares también representa un factor determinante, ya que los adolescentes buscan aceptación dentro de su círculo de amistades y pueden incorporarse al consumo para mantenerse dentro de esos grupos.
La información sobre los efectos nocivos de las drogas aparece como uno de los principales factores protectores, pues muchos estudiantes señalaron que conocer los daños que pueden provocar estas sustancias influye en su decisión de no consumirlas.

La especialista recalcó que también es necesario fortalecer las habilidades blandas de los adolescentes mediante procesos que fomenten el análisis, la reflexión y la toma de decisiones, con el fin de retrasar o evitar el inicio del consumo.
Las actividades relacionadas con arte, teatro, deporte, grupos religiosos y otras alternativas de aprovechamiento del tiempo libre pueden contribuir a canalizar la energía de los jóvenes hacia espacios positivos para su desarrollo, según expuso Martínez a Hondudiario.
“Otro aspecto importante también es fomentar esto en los padres, los padres a veces ven que los chicos están agarrando, por ejemplo, el vapeo y no saben ellos mismos el daño, o sea, creen que es cualquier cosa, pero el conocimiento es mínimo, entonces eso también es importante, cómo se informa sobre estas drogas, sus características y el daño que puede hacer y cómo ellos pueden frenar y cambiar”, adicionó.
Martínez igual señaló que el país carece de programas especializados de rehabilitación para adolescentes consumidores de sustancias y sostuvo que la respuesta debe involucrar de forma articulada a las secretarías de Educación, Salud y Seguridad, entre otras instituciones, debido al impacto social y económico que podría generar el incremento del consumo en la población estudiantil. OB/Hondudiario



