*** El sector privado consideró clave fortalecer la independencia técnica de los entes reguladores y garantizar estabilidad en el sistema eléctrico nacional.

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), manifestó mediante un pronunciamiento público que la reforma al sector eléctrico debe fortalecer la seguridad jurídica y la institucionalidad del sistema energético nacional, con el objetivo de garantizar transparencia, estabilidad, atracción de inversiones y continuidad en el suministro de energía eléctrica en el país.
Reconocieron la necesidad de modernizar el marco regulatorio del sector, y consideraron que el proyecto constituye una oportunidad para retomar y fortalecer los principios fundamentales contenidos en la versión inicial de la Ley General de la Industria Eléctrica. “En marco normativo moderno, estable y predecible es también condición indispensable para atraer inversión nacional y extranjera al sector eléctrico nacional”.
Además, indicaron que valoraron “positivamente” dichas disposiciones encaminadas a fortalecer la independencia técnica, administrativa y financiera de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) y del Operador del Sistema y del Mercado (OSM).

Recalcando que la independencia efectiva de estos entes reguladores no es solo una cuestión de buen gobierno, es también una señal directa al mercado de que las decisiones técnicas no estarán sujetas a presiones políticas ni a intereses particulares.
Desde el Cohep subrayaron que el objetivo principal del sector privado es asegurar la continuidad del suministro de energía para evitar repercusiones negativas sobre la población y la economía nacional.
Por lo que, recomendaron el adecuar el Operador del Sistema (ODS) a los requerimientos actuales manteniendo la continuidad de su personal técnico especializado y de sus funciones en lugar de disolverlo, para que la reforma cumpla sus objetivos sin comprometer el suministro de energía.
También la escisión de la ENEE debe acompañarse de un plan financiero que capitalice adecuadamente a la subsidiaria de distribución, “es necesario incluir mecanismos efectivos para la reducción de pérdidas técnicas y no técnicas”, advirtiendo que cada lempira que el Estado deja de gastar en cubrir pérdidas evitables es un lempira disponible para inversión pública en salud, educación e infraestructura.
“El proceso de escisión de la ENEE debe contar con las garantías y procedimientos que la legislación nacional ya establece, así como con el acompañamiento de las instituciones especializadas del Estado para concretar el traspaso de los activos a las empresas subsidiarias”, indicaron. ED/Hondudiario



