*** Mossi advierte que el informe refleja retos pendientes en seguridad, energía y gasto público, y llama a mejorar la gestión estatal para evitar riesgos en la calificación del país.

El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, señaló que el informe de Moody’s Ratings representa un llamado de atención sobre los desafíos que aún enfrenta Honduras en materia de seguridad, energía eléctrica y ejecución del gasto público, así como la necesidad de acelerar mejoras en la gestión estatal.
El experto en materia económica en sus declaraciones apuntó que la denominación habla de que se mantiene la calificación de riesgo, lo cual es bueno y que también se habla de que la perspectiva es estable, que también es positiva.
“Lo que es importante resaltar de este informe es que advierte que Honduras no ha resuelto su problema de seguridad física y legal, el tema de la electricidad; son temas en los que el gobierno tiene que actuar”, mencionó.

Asimismo, comentó que en la reciente publicación de la Secretaria de Finanzas en la ejecución del Presupuesto, aún continúa siendo baja. “El presupuesto de la República no es un adorno, es para convertir propuestas de gobierno en una realidad. Ojalá estas reformas en el sector de energía, en el sector salud, en el sector seguridad se transformen en mejores indicadores y Honduras pueda aspirar a un mejor futuro”.
En las últimas horas, la agencia de calificación Moody’s Ratings, mantiene a Honduras con una calificación soberana B1 y perspectiva estable, destacando que el país conserva cierta estabilidad en su perfil crediticio, aunque persisten riesgos importantes asociados a la seguridad, la gobernanza y el crecimiento económico, de acuerdo con su más reciente informe sobre la región de América Latina y el Caribe.
En su informe detallaron que, en el caso de Honduras, se identifica el deterioro de la seguridad y la polarización política como algunos de los principales riesgos para la estabilidad institucional, además, que la inseguridad y el crimen organizado afectan el clima de inversión, elevan los costos fiscales y debilitan la gobernanza, factores que limitan el desarrollo económico del país.
Pese a esta situación, Honduras mantiene una calificación soberana de B1 con perspectiva estable, lo que refleja que el país conserva estabilidad en su perfil crediticio, aunque enfrenta riesgos derivados de debilidades institucionales, desafíos de gobernanza y vulnerabilidades económicas. ED/Hondudiario



