*** Según las autoridades locales, ninguna persona fallecida ha sido identificada aún.

El incendio forestal de Los Gallardos (Almería, sureste del país) suma ya doce personas fallecidas y otras 23 siguen sin ser localizadas, mientras los equipos de extinción tratan de controlar el fuego en un contexto marcado por el viento y por las dificultades que plantea el terreno.
La Guardia Civil, uno de los cuerpos de seguridad de España, prosigue sus batidas en la zona, aunque sin rastro de nuevas víctimas desde que se confirmó la duodécima muerte.
El Instituto de Medicina Legal de Almería ha recibido ya a seis de los doce cadáveres confirmados y los equipos forenses trabajan en el levantamiento de los seis restantes.
Según las autoridades locales, ninguna persona fallecida ha sido identificada aún.
Tras practicarse las primeras autopsias, las muestras biológicas serán trasladadas en helicóptero a la sede central de Criminalística de la Guardia Civil, en Madrid, para su análisis genético.

Respecto al balance de heridos, se mantiene la cifra de ocho personas: cuatro de mayor gravedad, que presentan quemaduras severas y han sido trasladados en helicóptero al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y otros cuatro que reciben asistencia médica en Almería.
El Gobierno de Andalucía ha decretado tres días de luto oficial por las víctimas del incendio, que ha quemado ya unas 3.200 hectáreas.
Incendio activo, con evolución favorable
El incendio evoluciona de forma favorable en la parte oriental, pese a que el viento sigue siendo intenso y ahora preocupa la zona oeste, más abrupta, porque las llamas se dirigen hacia El Marchal, según el responsable del grupo de intervención, David Rodríguez.
Mientras prosiguen las tareas de extinción, se registran vientos sostenidos del suroeste de entre 20 y 30 kilómetros por hora y rachas de hasta 40 kilómetros por hora.

Distintos testimonios recogidos por EFE describen una ‘zona cero’ de orografía escarpada y alta dispersión urbanística, con cortijos y viviendas turísticas, un área poblada en su mayoría por turistas o extranjeros de avanzada edad que dependían del GPS y se vieron sorprendidos por las llamas en caminos rurales.
La Comisión Europea (CE) ha activado su servicio satelital Copernicus para proporcionar mapas e imágenes que ayuden a evaluar los daños.
La magnitud de la tragedia ha motivado una gran respuesta institucional y política en España. El rey Felipe VI ha transmitido su pésame desde San Javier (Murcia, sureste del país) y ha regresado de inmediato a Madrid.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha desplazado a la zona afectada. EFE



