*** Honduras cuenta con leyes, políticas y estrategias en materia de seguridad alimentaria.

La coordinadora del Observatorio de la Seguridad Alimentaria de la UNAH, María Luisa García, contabilizó que diez de los 18 departamentos del país enfrentan inseguridad alimentaria y advirtió que las estrategias deben concentrarse en los “segmentos vulnerables”, ante la proyección de que la población afectada aumente de 1.8 millones a 2.2 millones de personas al cierre de 2026.
García enumeró que hasta mayo de 2026 un millón 800 mil hondureños se encontraban en esa condición y señaló que las estimaciones apuntan a un incremento de compatriotas con dificultades para acceder a los alimentos durante el resto del año.
“Un millón 800,000 hondureños estaban en esta condición hasta mayo de 2026. Al cierre del año, se espera que el número de compatriotas con falta de alimentos suba a 2.2 millones”, precisó.
La especialista reconoció que Honduras cuenta con leyes, políticas y estrategias en materia de seguridad alimentaria, aunque desde 2019 existe un repunte en el porcentaje de personas que no tienen acceso a sus alimentos.
Las acciones públicas deben tener incidencia entre los “segmentos vulnerables” porque diez de los 18 departamentos del país viven en inseguridad alimentaria y, pese al marco normativo vigente, el acceso a los alimentos continúa en deterioro desde 2019, reiteró la coordinadora.

Debido a la falta de lluvias, el alcalde del municipio de Soledad, El Paraíso, Wilmer Ávila, manifestó que esa localidad en el oriente del país se declaró en emergencia por la “sequía extrema” que afecta al Corredor Seco, luego de que los agricultores perdieran en dos ocasiones sus siembras y las fuentes de agua comenzaran a secarse, situación que también motivó la misma medida en el municipio vecino de San Antonio de Flores.
De manera similar, el alcalde del municipio de San Antonio de Flores, Pedro Cáceres, informó que esa localidad también se declaró en emergencia debido a la falta de lluvias que ha provocado pérdidas totales en los cultivos y afectaciones a la actividad ganadera, principal fuente de sustento de la población.
La sequía en esa región del país también golpeó al sector ganadero, donde varios productores han perdido reses y otros deben trasladar agua desde el río Choluteca para mantener con vida a sus animales en los corrales. OB/Hondudiario



