*** Las autoridades esperan que las lluvias de septiembre ayuden a recuperar los niveles de los embalses y mejorar el abastecimiento de agua en la capital.

El director del Sector Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñones, señaló que las lluvias de septiembre serán determinantes para lograr una recuperación de los embalses que abastecen de agua a Tegucigalpa, ante la prolongada sequía que ha reducido los niveles de las represas, se necesitan entre 300 y 600 milímetros de lluvia en lo que resta del año para alcanzar una recuperación importante y mejorar el abastecimiento de agua potable en la capital.
“Si a la tercera semana de septiembre, cuarta semana de septiembre no tenemos precipitaciones importantes, yo creo que la decisión de incrementar la cantidad de días no se va a poder extender más porque el mes de septiembre es el que estamos esperando, nos puede ayudar a hacer una recuperación importante y con esto lograr abastecer de agua a los capitalinos”, indicó.
Mencionó que el fenómeno de El Niño suele generar condiciones de estrés hídrico, una situación que este año se ha agudizado debido al déficit de precipitaciones, que, aunque inicialmente los pronósticos estimaban una reducción de entre el 20 y 30 por ciento en las lluvias, el déficit ha alcanzado niveles de entre 40, 50 y hasta 60 por ciento.

“Es más, la cantidad de días sin lluvia, llegamos a tener 21 días sin lluvia, recientemente en el mes de julio y agosto. Lo que quiero decir con esto es que estamos dependiendo de las condiciones del clima y las condiciones del clima de momento no nos favorecen. Vamos a tener lluvias entre el 7 y el 9 de septiembre aproximadamente”, comentó.
Apuntó que una precipitación de entre 40, 50 u 80 milímetros no sería suficiente para compensar el déficit acumulado y recuperar los niveles que normalmente dejan las lluvias de temporada, que, pese a que agosto está por finalizar, las precipitaciones continúan siendo insuficientes para mejorar las condiciones de los embalses.
“Las condiciones son complejas, las condiciones del clima no pintan favorable. Estamos haciendo siempre un monitoreo permanente de esas condiciones para poder actuar en cuanto a buscar rutas alternas”, zanjó.
Advirtió que la llegada de un huracán representaría un riesgo considerable debido a la vulnerabilidad del país y, particularmente, de las zonas de alto riesgo de la capital, que un ciclón tropical podría generar importantes volúmenes de lluvia que contribuirían a una recuperación significativa de los niveles de los embalses.
“Pero un ciclón tropical podría generar volúmenes de agua extraordinarios que pudiera hacer una recuperación buena en los embalses. Necesitamos por ahí entre 300 y 600 milímetros aproximadamente en lo que resta del año para que podamos tener una recuperación buena en los embalses”, dijo Quiñonez. ED/Hondudiario



