*** Septiembre no representa el principal problema, sino la posibilidad de que continúe el régimen de escasas precipitaciones durante los meses posteriores.

El director de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñonez, advirtió en las últimas horas que los capitalinos están a punto de recibir agua potable dos veces al mes, debido al déficit de precipitaciones y las altas temperaturas que mantienen en riesgo el abastecimiento de los embalses de Tegucigalpa.
La capital se encuentra en nivel de alerta hídrico alto y “a un paso” de pasar a crítico, escenario previsto desde inicios de año debido a las condiciones climáticas y al comportamiento de las precipitaciones.
El funcionario municipal señaló que la reducción de las lluvias superó las previsiones iniciales, pues se esperaba un déficit de 30 por ciento y septiembre registra hasta ahora una disminución del 43 por ciento en las precipitaciones, mientras las temperaturas permanecen por encima de lo esperado para esta época.

“Estamos atendiendo incendios hoy, en septiembre. pero incendios forestales de manera extraordinaria. Entonces, la situación es realmente compleja, a un paso de romper otro récord más”, mencionó.
Las condiciones de temperatura se comportan como las registradas durante marzo, abril y mayo, mientras Tegucigalpa enfrentó el agosto más seco desde que existen registros históricos de la ciudad, con una ausencia de lluvias que agravó la situación hídrica.
El director de Gestión de Riesgos advirtió que la distribución de agua podría pasar de cada nueve días a cada 12 días por primera vez en la historia, aunque existe la posibilidad de que el intervalo se amplíe todavía más debido a la necesidad de extender las reservas disponibles en los embalses.

“La probabilidad de esto de que sea entrega de agua cada dos entregas en el mes, que esta pueda pasar incluso más allá, porque lo que vamos a hacer es tener que extender un poco más el agua que tenemos en los embalses”, reiteró.
Quiñonez recalcó que septiembre no representa el principal problema, sino la posibilidad de que continúe el régimen de escasas precipitaciones durante los meses posteriores, y recordó que la Organización Mundial del Clima anticipó menores lluvias para septiembre, octubre y noviembre.
La emergencia hídrica en la capital se declaró a finales de mayo y se extendió hasta diciembre, y señaló que desde mediados de año advirtió junto al alcalde Juan Diego Zelaya sobre un período de crisis de 17 meses, con récords climáticos que continúan rompiéndose y una situación que exige “apretarse la faja” para administrar las reservas y garantizar el suministro a los capitalinos. OB/Hondudiario



