*** Los maestros tienen en sus manos el cambiar a la juventud, educar y hacerlas mejores personas.

La Conferencia Episcopal de Honduras emitió un comunicado en el cual felicitan a los maestros en su día donde enfatizaron que no se les puede exigir excelencia educativa mientras los educadores se sienten desprotegidos, poco reconocidos y abandonados.
“No podemos exigir excelencia educativa mientras el maestro se siente desprotegido, poco reconocido o abandonado ante situaciones sociales cada vez más complejas. Su autoridad moral nace del testimonio, la competencia y la coherencia de vida”, comentaron.
Agregaron que la educación no se puede reducir solamente en cumplir con programas académicos o alcanzar determinadas competencias. Además de tener maestros que formen alumnos con honestidad, responsabilidad y solidaridad.

“No podemos descargar sobre los maestros toda la responsabilidad de educar. La familia sigue siendo la primera comunidad educativa y necesita asumir plenamente esa misión. Padres de familia y docentes no pueden verse como adversarios ni como simples prestadores y usuarios de un servicio; son aliados en la formación de una misma persona”, indicaron.
La Conferencia Episcopal decía en su comunicado que se ocupa construir una alianza educativa entre la familia, iglesia, escuela y sociedad en la que todos asuman la responsabilidad, porque la tarea más importante es devolver la esperanza a los jóvenes.
“La educación ha de abrir horizontes, descubrir talentos, formar para el trabajo digno y el servicio, enseñar a emprender y ayudar a comprender que también en Honduras es posible construir una vida digna y transformar la propia comunidad”, señalaron.

Concluyeron: “Los profundos cambios tecnológicos, particularmente el desarrollo de la inteligencia artificial, ofrecen oportunidades extraordinarias y plantean nuevos desafíos. La escuela no puede ignorarlos ni limitarse a prohibirlos”. AB/Hondudiario



