*** El aumento de precios obliga a las familias a ajustar sus gastos para cubrir necesidades básicas.

El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Sergio Zepeda, señaló que los salarios no avanzan al mismo ritmo que la inflación, situación que reduce el poder adquisitivo de los hogares y obliga a las familias a ajustar sus gastos para cubrir principalmente necesidades como alimentación y transporte.
“Recordemos que los salarios no se mueven al mismo ritmo de la inflación. Por lo tanto, ¿qué sucede? Estos incrementos que ha habido en los últimos meses, derivados en parte de los factores externos que ha presentado la economía, han generado un duro golpe a los hogares”, señaló.
Explicó que, al mantenerse los ingresos de los hogares sin variaciones significativas frente al aumento de los precios, las familias se ven obligadas a modificar sus decisiones de compra, reducir el consumo de algunos productos o sustituirlos por alternativas de menor costo, lo que puede repercutir en la calidad de la alimentación.

Zepeda recordó que, de acuerdo con un estudio de la Encuesta Económica Familiar presentado a inicios de año, una mayor proporción de los ingresos de los hogares se destina a cubrir gastos de alimentación y transporte, lo que ha desplazado otras necesidades y actividades consideradas importantes, como la recreación.
En ese sentido, que el encarecimiento de los combustibles también representa una presión adicional para las familias, tanto para quienes utilizan vehículo propio como para quienes dependen del transporte público.
En cuanto al deslizamiento de la moneda, el experto señaló que este también puede contribuir al aumento de los precios, principalmente por el encarecimiento de los bienes importados, que el Banco Central de Honduras ha mantenido controlado este comportamiento y que el ritmo de depreciación se mantiene dentro de lo establecido en el programa monetario. ED/Hondudiario



