*** Castellanos cuestionó las causas que mantienen a miles de hogares hondureños en condición de pobreza.

La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, señaló este lunes que la pobreza en Honduras es consecuencia de un sistema que, durante años, ha profundizado las desigualdades y preservado privilegios, luego de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) situara en 61.1 por ciento el porcentaje de hogares hondureños en condición de pobreza.
“Las estadísticas oficiales del INE son técnicamente una investigación que los inquilinos del poder miran con desdén desde sus camionetas blindadas. Mientras la gran mayoría de la población hace malabares con el hambre, históricamente la clase política gobernante se burla de la realidad nacional”, señaló Castellanos.
Apuntó que la inseguridad y la extorsión representan obstáculos para quienes buscan emprender o generar ingresos, especialmente para pequeños comerciantes y conductores del transporte público, que la delincuencia limita sus posibilidades de subsistencia y cuestionar la capacidad de las autoridades para garantizar condiciones adecuadas de seguridad.

“A eso se suma una corrupción que no solo roba dinero, sino que se apropia de las oportunidades y termina costando vidas. Los recursos que deberían convertirse en hospitales abastecidos, medicamentos, escuelas dignas y mejores condiciones de vida terminan desviados hacia intereses particulares y drenados en las arcas de la cleptocracia”, sostuvo.
Castellanos cuestionó que, mientras parte de la población enfrenta dificultades económicas que pueden llevarla a emigrar, el gasto público continúe orientándose otras prioridades. En ese sentido, criticó el uso de recursos estatales en planillas, viáticos y propaganda, recalcando que este tipo de gastos contribuye a ocultar una realidad que las cifras de pobreza evidencian.
“El contraste es brutal: mientras el 61.1 por ciento de los hogares permanece atrapado en la precariedad, el poder sigue protegido de las consecuencias de sus propias decisiones. La maquinaria de la pobreza en Honduras es el resultado de un sistema que, durante demasiado tiempo, ha administrado la escasez de unos mientras preserva los privilegios de otros”, zanjó Castellanos. ED/Hondudiario



