*** Una evaluación favorable puede mejorar el riesgo país y facilitar el acceso a acreedores financieros internacionales.

La jefa del Departamento de Banca y Finanzas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Nancy Ochoa, consideró “positiva” la expectativa de Honduras ante la sexta y última revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque advirtió que estas evaluaciones no siempre salen “impecables” y que algunas medidas económicas pueden reducir o afectar el poder adquisitivo de los hondureños.
La revisión corresponde al acuerdo suscrito en 2023, que establece condicionalidades en materia de política económica, monetaria y fiscal, cuyo cumplimiento ha sido evaluado por el organismo internacional durante la vigencia del convenio.
La economista indicó a Hondudiario que la revisión comprende el control de la inflación, los ajustes a la tasa de política monetaria y los cambios en el mercado cambiario, entre ellos el retorno al Mercado Interbancario de Divisas (MID), mecanismo que comenzó a ejecutarse en 1994 y que fue sustituido en 2023 por el sistema de subasta de divisas.

“La expectativa es que la revisión sea positiva, así como fueron las anteriores. Recordemos que esta es la sexta y última evaluación en el marco de un acuerdo suscrito en el año 2023 y donde el organismo ha estipulado condicionalidades que el país ha venido cumpliendo en materia de política económica, monetaria, fiscal principalmente”, dijo la experta.
Ochoa enumeró que las reservas internacionales alcanzan casi los 12,000 millones de dólares, una cantidad favorable dentro de los indicadores macroeconómicos, pero identificó la inflación como un posible punto de observación, después de que el indicador cerrara septiembre en aproximadamente 6.28 por ciento, de acuerdo con los datos mencionados.
La especialista indicó que la ejecución presupuestaria general ronda el 65 por ciento, mientras que la inversión pública apenas llega al 50 por ciento, cifras que podrían generar observaciones del FMI junto con los avances de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), las reformas del sector y las pérdidas técnicas y no técnicas del sistema eléctrico.

Ochoa recordó que las evaluaciones suelen incluir “recomendaciones” y “sugerencias”, sin que todos los indicadores necesariamente alcancen resultados impecables, y la relación entre el actual Gabinete y el organismo puede facilitar las conversaciones para un nuevo acuerdo, debido a que el vigente está próximo a finalizar.
“Recordemos que estas evaluaciones no salen generalmente impecables, muchas veces o en la mayoría de veces pues hay algunas recomendaciones, algunas sugerencias y lo que hace el país es ir adaptándose o mejorando”, anotó.
Una evaluación favorable puede mejorar el riesgo país, facilitar el acceso a acreedores financieros internacionales y contribuir a atraer inversión extranjera directa, beneficios que respaldan la importancia del FMI como “socio estratégico” para la economía hondureña.
Ochoa también mencionó los avances en materia de combate a la corrupción y los compromisos relacionados con el Grupo de Acción Financiera como aspectos relevantes de la revisión, y consideró que estos elementos forman parte de las expectativas sobre los resultados que presentará Honduras ante el organismo.

No obstante, advirtió que las recomendaciones macroeconómicas pueden implicar un “costo social” debido a la desconexión entre los indicadores generales de la economía y las condiciones que enfrentan los hogares, con efectos que pueden reflejarse en el poder adquisitivo de la población.
“Muchas veces por cumplir un indicador de evaluación, por así decirlo, la repercusión es que el hondureño enfrenta un detrimento del poder adquisitivo”, manifestó.
Por otro lado, señaló que las reformas energéticas han generado debates sobre sus efectos y alcance, con sectores que las describen como un proceso de privatización y otros que rechazan esa interpretación, y sostuvo que las medidas económicas pueden trasladar costos al presupuesto familiar, y con lo anterior recomendó mantener la autonomía y la soberanía nacional como aspectos centrales de las negociaciones con organismos internacionales. OB/Hondudiario



