*** En la homilía dominical se habló sobre el escuchar al prójimo y amarlo como a “uno mismo”.

El monseñor José Vicente Nácher en la homilía dominical expresó que a nivel espiritual en la escucha de la palabra el discípulo va conociendo como es Dios y a partir de él va identificándose mejor a sí mismo, es por ello que oír es condición para amar conforme a Cristo enseña.
“El ser humano se configura en la escucha, crece, se hace a sí mismo, en gran medida escuchando, así desde el seno materno, en el que los latidos de la madre serenan al hijo. A nivel humano, en la escucha infantil, la persona va conociendo su entorno y a sí mismo, a nivel espiritual, en la escucha de la palabra, el discípulo va conociendo cómo es Dios y a partir de él va identificándose mejor a sí mismo”, sostuvo.
Seguidamente: “Escuchar lleva a conocer, conocer a amar y amar a compartir, escuchar nos lleva a conocer, conocer a alguien nos lleva a amarlo y amarlo nos lleva a compartir con esta persona. En este sentido, escuchar es condición para amar conforme Cristo nos enseña”.

Nácher agregó que para la escucha es necesario el silencio y la contemplación, muchas veces no se ama porque las personas no son capaces de prestar atención y el amor auténtico se forja discretamente en la admiración del otro.
“Se trata de vaciarnos de nosotros mismos para llenarnos de los sentimientos de Jesús, renunciando a nuestros propios juicios e inclinaciones. Es decir, salir de nosotros mismos y dejar entrar en nuestro interior a Dios y al prójimo”, explicó el arzobispo.
El amor a Dios se mide por el que se le brinda al prójimo, no solo de sentimientos o expresiones bonitas, sino con hechos, sacrificios y perseverancia. “El mandato de Jesús se concreta en una piadosa religión con el Padre y una efectiva caridad con los necesitados, piadosa religión con el Padre, efectiva caridad con los necesitados”. AB/Hondudiario



