*** Las jóvenes de 15 a 30 años figuran como las principales víctimas, según expuso la experta en el tema.

La directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas, alertó este sábado que más de 250 mujeres han perdido la vida de forma violenta en el país durante los últimos meses, con mayor incidencia en jóvenes de entre 15 y 30 años, quienes representan el grupo más afectado por este fenómeno
“Sin duda eso es un problema en el país, más de 250 mujeres han perdido la vida en el país, donde las más afectadas son las jóvenes de 15 a 30 años, es decir, el factor de riesgo está en ser joven en temas de mujeres”, aseveró Ayestas.
De igual manera, detalló que los departamentos de Cortés, Francisco Morazán, Yoro, Colón, Comayagua y Olancho concentran los mayores niveles de violencia contra las mujeres, además entre los municipios con más casos mencionó al Distrito Central, Trujillo, El Progreso, Tocoa, Catacamas, Juticalpa y El Rosario.

“Si analizamos la ocupación de las víctimas, en su mayoría son amas de casa y estudiantes. Eso es grave en el país, precisamente porque cuando se analiza dónde están esas mujeres y por qué se dan los conflictos, en primer lugar, se dan conflictos intrafamiliares, empezando por la pareja que se convierte en un femicidio íntimo y luego sigue con los demás familiares que se convierten en femicidios intrafamiliares”, analizó.
Apuntó que la violencia contra las mujeres también está relacionada con estructuras de poder en las que los hombres ejercen dominio sobre ellas, una situación que, según mencionó, perpetúa patrones de sumisión y desigualdad que las colocan en condiciones de vulnerabilidad frente a distintas formas de agresión.
Finalmente, enfatizó que la violencia cultural como uno de los principales factores que inciden en las agresiones contra las mujeres, que persisten patrones sociales que las ubican en condiciones de sumisión y las limitan al ámbito del hogar, que la dependencia económica y las relaciones de dominio ejercidas por los hombres aumentan su exposición a distintas formas de violencia. ED/Hondudiario



