*** China toma la iniciativa en la práctica del verdadero multilateralismo.

Yu Bo
Embajador de China en Honduras
En la actualidad, los cambios nunca vistos en una centuria se aceleran en el mundo y la configuración internacional experimenta profundos reajustes. El unilateralismo, el proteccionismo y la política de poder cobran un evidente auge, mientras que los déficits de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza a escala mundial continúan agravándose. El sistema internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial enfrenta múltiples desafíos. Hoy más que nunca, la comunidad internacional necesita reformar y perfeccionar el sistema de gobernanza global y fortalecer el consenso y la acción conjunta para hacer frente a los desafíos globales.
En este momento crucial, el Presidente Xi Jinping propuso solemnemente la Iniciativa para la Gobernanza Global, haciendo un llamado a todos los países para actuar de manera conjunta y construir un sistema de gobernanza global más justo y equitativo. Esta Iniciativa aporta la sabiduría de China y ofrece la propuesta china para superar el déficit de gobernanza global y orientar el rumbo del progreso de la humanidad. Recientemente, el Gobierno chino publicó el libro blanco «Una gobernanza global más justa y equitativa: Principios, propuestas y acciones de China», en el que se exponen de manera sistemática el contexto de la época, la rica connotación y la trascendencia de la Iniciativa para la Gobernanza Global propuesta por el Presidente Xi Jinping. Se presentan de forma integral las abundantes prácticas de China en la reforma y construcción del sistema de gobernanza global, y se aclaran aún más los objetivos, principios, posiciones y plan de acción de China en materia de gobernanza global.
La reforma y el perfeccionamiento de la gobernanza global constituyen una tarea inaplazable. Durante largo tiempo, las relaciones internacionales han seguido viéndose, en cierta medida, condicionadas por el antiguo orden de «centro y periferia». La política de poder y la mentalidad de juego de suma cero no han desaparecido por completo, y la «ley de la selva», según la cual «el poder hace el derecho», reaparece de vez en cuando. Hoy, la voz común de la comunidad internacional es cada vez más clara: se necesita justicia y no hegemonía, Estado de derecho y no caos, cooperación y no confrontación, acciones concretas y no discursos vacíos. Solo siguiendo la corriente histórica de la paz, el desarrollo, la cooperación y el beneficio mutuo será posible impulsar la gobernanza global hacia una dirección más justa y equitativa. La gobernanza global concierne al bienestar de toda la humanidad y constituye una causa común de la comunidad internacional. Frente a los desafíos globales, ningún país puede mantenerse al margen ni monopolizar el liderazgo de los asuntos internacionales. Estos mismos deben ser discutidos y decididos por todos, y el futuro y el destino del mundo deben estar en manos de todos los países.
China toma la iniciativa en la práctica del verdadero multilateralismo. Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el mayor país en desarrollo del mundo, China ha participado siempre de manera activa en la construcción del sistema de gobernanza global. Especialmente desde la entrada en la Nueva Era, China ha enarbolado la bandera de la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad, manteniéndose firme como constructora de la paz mundial, contribuyente al desarrollo global, defensora del orden internacional y proveedora de bienes públicos, realizando esfuerzos constantes para reformar y perfeccionar la gobernanza global. Al proponer esta importante Iniciativa, el Presidente Xi Jinping plantea cinco conceptos fundamentales: la gobernanza global debe estar anclada en la igualdad soberana; la gobernanza global debe estar anclada en el estado de derecho internacional; la gobernanza global debe estar anclada en el multilateralismo; la gobernanza global debe estar anclada en un enfoque centrado en el pueblo; la gobernanza global debe estar anclada en resultados reales. Con ello, esclarece los principios y las vías para reformar y mejorar la gobernanza global. Esta trascendental Iniciativa tiene como objetivo promover la democratización y la legalización de las relaciones internacionales, explorar un nuevo camino de gobernanza global basado en el principio de consultas extensivas, contribución conjunta y beneficios compartidos, responder a la aspiración común de todos los países de mejorar la gobernanza global, ampliar las vías prácticas para construir una comunidad de futuro compartido de la humanidad y abrir nuevos horizontes para el progreso de la civilización política internacional. Desde su presentación, la Iniciativa ha recibido una respuesta positiva de la comunidad internacional. Hasta la fecha, ha sido acogida y respaldada por cerca de 160 países y organizaciones internacionales, mientras que más de 60 países se han incorporado activamente al Grupo de Amigos de la Gobernanza Global. La Iniciativa para la Gobernanza Global ha pasado de ser una propuesta de China a convertirse en una práctica internacional, demostrando cada vez con mayor fuerza su vigor y vitalidad.
Volver al multilateralismo exige apoyar activamente el papel central de la ONU. Si hoy el multilateralismo parece enfrentar dificultades, no es porque las Naciones Unidas hayan dejado de ser importantes, sino precisamente porque su autoridad y su papel no han sido plenamente respetados y ejercidos. El resurgimiento de la «ley de la selva» no obedece a que la Carta de la ONU haya quedado obsoleta, sino precisamente a que no ha sido observada ni salvaguardada de manera efectiva. La Parte china considera que las Naciones Unidas siguen siendo la organización internacional intergubernamental más universal, representativa y autorizada del mundo, y que los propósitos y principios de la Carta continúan siendo las normas básicas de las relaciones internacionales universalmente reconocidas. Debemos recordar el propósito original de la Carta, revitalizar la autoridad de la ONU, defender el principio de igualdad soberana, mantener el compromiso con el estado de derecho internacional, oponernos a toda forma de política de la fuerza e intimidación, y apoyar activamente el papel central y líder de la ONU. Debemos aprovechar esta plataforma para consolidar el consenso global, coordinar las acciones de todos los países, afrontar conjuntamente los desafíos y reducir continuamente los déficits de la gobernanza global. Al mismo tiempo, es necesario avanzar con los tiempos, acelerar la reforma de la ONU, responder activamente a las demandas de los países en vía de desarrollo y elevar la representación y la voz del Sur Global.
América Latina y el Caribe(ALC), incluido Honduras, forma parte importante del Sur Global. La región como un conjunto cuenta con una gloriosa tradición de independencia y autofortalecimiento mediante la unidad. Constituye una fuerza relevante para defender la paz y la estabilidad del mundo y promover su desarrollo y prosperidad. Se trata de una fuerza indispensable en el proceso de la multipolarización mundial y la globalización económica. Como país en desarrollo y miembro del Sur Global, China siempre comparte aliento y futuro con ALC y los demás miembros del Sur Global. China siempre apoya firmemente a los numerosos países en desarrollo en la defensa de sus legítimos derechos e intereses, y respalda el fortalecimiento de la representación y la voz del Sur Global en la gobernanza internacional. En los más de tres años transcurridos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Honduras, la cooperación bilateral en diversos ámbitos ha logrado resultados fructíferos, demostrando plenamente que la apertura de relaciones diplomáticas entre nuestros dos países está en consonancia con los intereses fundamentales y a largo plazo de ambos países y sus pueblos. China espera trabajar junto con Honduras para preservar los frutos del establecimiento de relaciones diplomáticas que han beneficiado a ambos países y a sus pueblos, consolidar la confianza política mutua sobre la base de la adhesión al principio de una sola China, profundizar continuamente la cooperación, salvaguardar conjuntamente la equidad y la justicia internacionales y compartir las oportunidades de desarrollo que brinda la reforma de la gobernanza global.
Como reza un antiguo proverbio chino: «Cuando el curso del mundo deja de avanzar, comienza a retroceder; cuando la gobernanza mundial deja de progresar, inevitablemente se rezaga.» Frente a las turbulencias y conflictos en el mundo, China está dispuesta a trabajar junto con Honduras y con todas las demás partes para enarbolar la antorcha del multilateralismo, reunir una poderosa fuerza mediante un consenso más amplio, responder a los desafíos globales con una cooperación más estrecha, promover la construcción de un sistema de gobernanza global más justo y equitativo, hacer que la equidad y la justicia iluminen el camino de la gobernanza global y avanzar incesantemente hacia el grandioso objetivo de construir la comunidad de futuro compartido de la humanidad.



