*** El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) viene defendiendo la necesidad de que la derecha se una desde la primera vuelta para evitar el balotaje.

A exactamente una semana de una de las elecciones más polarizadas en la historia de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, técnicamente empatados en los sondeos, luchan por el llamado ‘voto útil’ para intentar definir la Presidencia sin necesidad de un balotaje.
La disputa por los votos de los candidatos minoritarios para convencerlos de la necesidad de definir la Presidencia el próximo domingo en la primera vuelta quedó evidente en los últimos actos, mensajes y discursos tanto del presidente progresista como del senador ultraderechista.
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) viene defendiendo la necesidad de que la derecha se una desde la primera vuelta para evitar el balotaje y el dirigente del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) alegando que necesita el apoyo de parte del electorado que rechaza su Gobierno para derrotar al «fascismo» sin correr riesgos.

Bolsonaro dejó clara su intención al publicar este domingo un mensaje en redes en el que, aprovechando el alto índice de desaprobación del presidente, pidió votos para «jubilar a Lula y libertar a Brasil. No deje para la segunda vuelta lo que puede resolver en la primera».
Acaparando el 76 % de la intención de voto en el último sondeo de la firma Datafolha (40 % para Lula y 36 % para Bolsonaro) y con el porcentaje de indecisos reducido a solo el 2 % (un 5 % decidido a votar en blanco), los dos favoritos disputan el voto del 17 % de los que apoyan a los otros diez candidatos.
Ni Lula ni Bolsonaro tienen más del 50 % en ninguna encuesta, votación que necesitarían para ser elegidos sin necesidad de balotaje, pero los sondeos indican que tienen espacio para avanzar sobre los electores de los candidatos minoritarios, muchos de los cuales admiten estar en duda y que pueden cambiar su voto a última hora. EFE



