*** La Iglesia también respaldaría un enfoque que combine la aplicación de la justicia con medidas orientadas a la rehabilitación de los menores.

El arzobispo de San Pedro Sula, monseñor Miguel Lenihan, sostuvo que “hay que castigar siempre el delito”, pero pidió que los menores de edad reciban atención y oportunidades de rehabilitación ante la propuesta de reducir a 12 años la edad punible en Honduras como parte de las medidas para combatir la criminalidad.
Lenihan manifestó que le produce “una tristeza ver un niño en la cárcel” y defendió la creación de centros especializados para atender a los menores en conflicto con la ley, sin recurrir a su reclusión en establecimientos penitenciarios junto a adultos con antecedentes criminales.
El líder de la Iglesia católica en San Pedro Sula consideró que los niños y adolescentes necesitan un trato digno y señaló que el Estado debe definir mecanismos de sanción que también permitan su recuperación y reinserción social.
“Entonces, meterlos en las cárceles con criminales, personas que tienen una historia larga, criminalidad, creo que no es lo aconsejable”, comentó.

El arzobispo afirmó que la Iglesia también respaldaría un enfoque que combine la aplicación de la justicia con medidas orientadas a la rehabilitación de los menores, mediante espacios adecuados para atender sus necesidades y evitar que la respuesta estatal se limite al castigo.
Lenihan señaló que algunos menores crecen en condiciones familiares difíciles, en la calle y dentro de entornos marcados por la violencia, factores que, desde su punto de vista, deben considerarse al definir las medidas aplicables a quienes cometen delitos durante la niñez o la adolescencia.
El religioso insistió en que la respuesta a la criminalidad juvenil debe contemplar tanto la responsabilidad por los delitos como las posibilidades de rehabilitación, con centros especializados que permitan atender a los menores con dignidad y ofrecerles alternativas frente a los entornos violentos en los que han crecido. OB/Hondudiario



